En completo mutismo luego del nuevo escándalo por el que dos jugadores fueron dados de baja, el seleccionado chileno abandonó el país rumbo a Venezuela para el partido del sábado por las eliminatorias mundialistas.

El volante Gary Medel, quien se recuperaba de una lesión en la espalda, y el delantero reserva Eduardo Vargas fueron dados de baja por el técnico nacional Claudio Borghi luego que un programa de televisión los mostrara cuando salían de una discoteca a las 4 de la madrugada. Borghi había ordenado a los jugadores que no se fueran de juerga por las noches.

"El urracazo", como la prensa denominó el hecho por haber ocurrido en una discoteca llamada Las Urracas, molestó al técnico, quien por segunda vez desde que asumió el mando de la selección en marzo del 2011 debe enfrentar una falta disciplinaria.

Cinco jugadores fueron expulsados del seleccionado en noviembre y suspendidos diez juegos por llegar atrasados a la concentración y "en estado indebido". De ellos sólo Arturo Vidal fue perdonado y retornó al seleccionado.

El equipo abandonó su centro de concentración en un suburbio de Santiago poco después del mediodía y un pequeño grupo de aficionados lo alentó para el compromiso ante la "Vinotinto". Media hora después los jugadores llegaron hasta el aeropuerto internacional de Santiago, a unos 25 kilómetros de distancia, donde vallas y policías impidieron que la prensa se acercara a los jugadores.

Rápidamente hicieron los trámites y subieron al avión, que en vuelo charter los trasladaría directamente hasta Puerto La Cruz.

La marginación de Medel y Vargas solucionó un problema a Borghi, quien mantendrá en el equipo a Charles Aránguiz, autor de un gol en el triunfo en Bolivia y quien debió reemplazar al volante del Sevilla. El probable regreso de Medel, que según el informe médico se encuentra restablecido de la lesión muscular en la espalda, llevaría a la banca a Aránguiz.

"Hasta ahora el equipo sería el mismo. No hay problemas; el único que no entrenó normal es (Matías) Fernández", dijo Borghi la noche del miércoles.

Ni el técnico ni los jugadores formularon declaraciones antes de partir rumbo a Venezuela.

Fernández, jugador del Sporting de Portugal, sufre de una sobrecarga muscular. En caso que no estuviera en condiciones de jugar el sábado su reemplazante sería Cristóbal Jorquera.

En Venezuela, su técnico César Farías comentó que las bajas de Chile por problemas disciplinarios o de cualquier otra índole no desmerecen a su rival y que al contrario les podría permitir ensayar otras alternativas que le vengan bien.

Farías, que se excusó de opinar sobre "circunstancias internas de la selección chilena", acotó que a los venezolanos "no nos va a distraer el pensar que Chile viene debilitado".

"Al contrario, creo que viene enfocado" en esta etapa "en poder tener nuevas alternativas que le están dando resultados", agregó.

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El periodista de The Associated Press Jorge Rueda contribuyó con este despacho desde Caracas.