La canciller Angela Merkel pidió el jueves a los países europeos que otorguen más poderes al bloque "paso a paso", mientras muchos de sus colegas piden medidas rápidas y audaces frente a la crisis.

Tras reunirse con el primer ministro británico David Cameron, que pidió "medidas urgentes", Merkel destacó el jueves que la crisis de la deuda se desarrolló en los últimos 10 años desde la creación del euro y no puede ser solucionada de la noche a la mañana.

"Van a ser ahora necesarios unos cuantos años para enderezar la situación".

Los especialistas sostienen que la estructura de la eurozona no es sostenible porque mientras los 17 países que la integran comparten una divisa y tasas de interés, los gobiernos nacionales siguen controlando su política presupuestaria. Ello significa que sus economías son radicalmente diferentes. En tiempos de estabilidad económica ello no es un problema, pero a medida que empeora la crisis, las economías más débiles han quedado rezagadas frente as las sólidas.

Sin embargo, Merkel, que acudió el jueves a un programa matutino de la televisora pública ARD en medio de presiones para que Alemania haga más para combatir la crisis, restó importancia a la posibilidad de una solución a los problemas europeos en la cumbre del 28-29 de junio en Bruselas. Los problemas bancarios en España y preocupaciones sobre el futuro de Grecia en la eurozona han generado incertidumbre.

"No creo que haya una sola cumbre de la que salga un grandioso plan, pero lo que hemos hecho desde hace tiempo y sobre lo que se presentará un plan ... es que necesitamos más Europa", dijo Merkel.

"Necesitamos no solamente una unión monetaria, sino también una unión fiscal, además de políticas presupuestarias comunes. Y sobre todo, necesitamos una unión política", añadió. "Eso significa que es necesario, paso a paso y a medida que se avanza, ceder más poderes a Europa".

Ya que la crisis de la eurozona amenaza la economía global, Cameron concordó que la eurozona debe integrarse más y considerar mayores medidas comunes, como la unión bancaria.

La idea de una autoridad central europea que supervise los bancos y garantice sus depósitos — propuesta la semana pasada por la Comisión Europea y rápidamente respaldada por el Banco Central Europeo — atrajo la atención desde que quedó en evidencia que España, presionada por los mercados debido a la cuantía de su deuda soberana y empeorante economía, necesitará miles de millones de euros para apuntalar sus bancos.

"Es diáfanamente claro que son necesarias medidas urgentes para despejar la incertidumbre de los mercados", dijo Cameron. "se trata de levantar cortafuegos y recapitalizar los bancos".

Aunque insistió la importancia crucial de una mayor integración para la estabilidad de la aurozona, plasmó claramente que Gran Bretaña no piensa utilizar el euro y espera que sea la eurozona la que soluciones sus propios problemas. Agregó que no puede pedir al contribuyente británico que garantice "los depósitos bancarios griegos o españoles".

Merkel, que ha encarado críticas por centrarse en medidas de austeridad como cura para los problemas de Europa, insistió que está interesada en el crecimiento, pero que "una consolidación presupuestaria y el crecimiento son las dos caras de una misma moneda.

"Sin finanzas sólidas, no hay crecimiento, pero finanzas sólidas por si solas no son suficientes; existen otros puntos, sobre todo, asuntos de competitividad", dijo la canciller.

Los funcionarios europeos de Bruselas y otros países de la eurozona presionan a Berlín para que acepte nuevas medidas, como la emisión conjunta de los llamados eurobonos o una autoridad bancaria central, que combata el exceso de la deuda en países con debilitada economía, Empero, Berlín se opone a dichas medidas a corto plazo, por temor a que reduzcan los incentivos para que los estados débiles pongan al día sus finanzas y que a la postre el contribuyente alemán acabe pagando la parte del león.

Merkel ha defendido un acuerdo de disciplina presupuestaria, llamado acuerdo fiscal, con la esperanza de lograr la futura solidez financiera en Europa. Algunos países ya lo ratificaron, y los irlandeses lo hicieron la semana pasada en un referéndum.

En Alemania, la coalición gubernamental negocia con la oposición centroizquierdista para lograr mayoría de dos tercios en el parlamento. La oposición insiste en que se aprueben medidas que fomenten el crecimiento y un impuesto a las transacciones financieras.

El jueves, los negociadores lograron avances para un nuevo acuerdo sobre el impuesto a las transacciones financieras, dijo el líder del opositor Partido Verde griego Priska Hinz. Con ello Alemania deberá buscar en Europa un impuesto a esas transacciones incluso si no participan los 17 países de la eurozona.

"Me alegra de que esas conversaciones sean productivas", dijo Merkel. "El próximo miércoles veremos hasta qué punto hemos avanzado".

Los socios minoritarios de la coalición de Merkel, los Demócratas Libres, recelaron en el pasado de adoptar un impuesto para las transacciones bancarias, especialmente si no es aplicable en la totalidad de Europa.

Gran Bretaña sigue fuera del euro y se opone tenazmente al impuesto a las transacciones financieras, ya que Londres es el centro financiero del Viejo Continente.

Dicho impuesto, a escala europea, transferiría "simplemente esas transacciones a paraísos fiscales y otros lugares del mundo", advirtió Cameron.