La publicación por parte del diario The New York Times de información clasificada sobre un plan de ataque cibernético contra Irán desató la polémica en Estados Unidos acerca de la legitimidad de este tipo de noticias y sus consecuencias.

El Comité de Inteligencia del Senado se reunió hoy a puerta cerrada para evaluar los posibles daños a la seguridad nacional derivados de la publicación de la información, en una sesión en la que compareció el director de la Agencia Nacional de Inteligencia, James Clapper.

El diario The New York Times reveló el 1 de junio, citando fuentes oficiales anónimas, que el presidente de EE.UU., Barack Obama, había ordenado secretamente, durante los primeros meses de su mandato, incrementar sofisticados ataques contra los sistemas informáticos de Irán para sabotear sus instalaciones nucleares.

El incidente causó un intercambio de acusaciones entre el senador John McCain (Arizona), excandidato a la presidencia por el partido republicano en 2008, y la Casa Blanca.

McCain denunció el martes en un comunicado que estas filtraciones y otras aparecidas en los últimos meses en las que se cita información altamente sensible "parecen ser un esfuerzo de la Administración por mostrar una imagen del presidente (Barack) Obama como un líder fuerte en temas de seguridad nacional".

El senador enfatizó que está "totalmente a favor" de la transparencia informativa, pero consideró que "no hay una razón legítima para que esta información sea de dominio público" y su publicación "sólo daña la seguridad nacional".

La Casa Blanca, por su parte, rechazó las acusaciones de McCain que calificó de "gran irresponsabilidad" y el senador atacó de nuevo alegando que una "gran irresponsabilidad es que funcionarios estadounidenses divulguen programas clasificados relacionados con "las prioridades más importantes de la seguridad nacional".

En una rueda de prensa celebrada hoy conjuntamente con los miembros republicanos y demócratas de mayor rango de los comités de inteligencia de ambas Cámaras del Congreso, el senador Saxby Chambliss (Georgia) aseguró que Clapper "está extremadamente disgustado, así como todo el mundo en su equipo".

Chambliss señaló que los agentes de los servicios de inteligencia "ponen sus vidas en riego" y este tipo de revelaciones "daña a la comunidad de inteligencia".

La sesión tenía como objetivo buscar "cómo se puede endurecer el proceso que se sigue para investigar las filtraciones", según había adelantado la presidenta del Comité de Inteligencia del Senado, la demócrata Dianne Feinstein (California).

Feinstein indicó que está trabajando con el presidente del comité de la Cámara de los Representantes, el republicano Mike Rogers (Michigan), para añadir disposiciones a la ley de autorización de gastos de inteligencia que traten las filtraciones.

Rogers enfatizó lo "peligroso" de estas filtraciones cada vez "más frecuentes" y manifestó la "frustración" de los agentes ante la "incapacidad" de la Administración para mantener un secreto.

El representante indicó que el FBI ha iniciado una investigación y abogó por adoptar una legislación que provea de las herramientas necesarias para que no vuelva a suceder. Entre las medidas, propone limitar más el personal con acceso a información reservada.

"Esto tiene que ser detenido", dijo por su parte Feinstein, quien señaló la falta de confianza que genera en los aliados, el riesgo para los agentes y la dificultad para reclutar fuentes.

A cinco meses de que se celebren elecciones presidenciales, Feinstein enfatizó que no se trata de "apuntar políticamente" a nadie sino de una cuestión de seguridad.

"La sensibilidad de los asuntos tratados y el daño causado a nuestros intereses de seguridad nacional es alarmante e inaceptable", indicaron los Comités de Inteligencia del Congreso en un comunicado conjunto en la tarde del miércoles.