La policía dijo que hombres armados en la volátil región del sur de Filipinas abrieron fuego contra un minibús colmado de pasajeros esta semana, mataron a cuatro ocupantes e hirieron a otros dos.

Los atacantes comenzaron a disparar mientras el vehículo se acercaba a la ciudad de Parang, en la isla de Jolo, la madrugada del martes. La zona es un bastión de rebeldes de Abu Sayyaf, organización vinculada a al-Qaida que se caracteriza por sus ataques con bombas y secuestros que han aterrorizado a la región durante más de dos décadas.

El director de la Policía Regional, Mario Avenido, dijo el jueves que el conductor, un cabo del Ejército, una mujer de 90 años de edad y un civil de 28, fueron asesinados en el ataque.

Un informe militar dijo esta semana que los milicianos han lanzado más ataques en los últimos cuatro años a pesar de las ofensivas respaldadas por Estados Unidos debido a que las autoridades no han conseguido aislarlos de sus seguidores.