La campaña electoral de Grecia tomó el jueves un tinte violento durante un debate televisado en vivo: El vocero del partido de extrema derecha Amanecer Dorado le lanzó agua a una política rival de izquierda y luego le dio tres bofetadas a otra.

Después de intercambiar insultos de "comunista" y "fascista", el vocero agredió a ambas mujeres durante un programa matutino de entrevistas, en una escena que parecía más bien sacada de una producción de telebasura.

Un fiscal ordenó el arresto de Ilias Kasidiaris, cuyo partido alarmó al resto de Europa al ganar 21 de los 300 escaños del Parlamento durante las elecciones de Grecia del 6 de mayo.

Los productores del programa en la televisora privada Antena invitaron al debate a los representantes de los siete partidos que habían ganado escaños en el Parlamento.

Cuando se debatía sobre los recursos naturales del país, alguien se salió por la tangente y comenzó a hablar de la historia política de Grecia, que sufrió una guerra civil feroz entre comunistas y extremistas de derecha después de la Segunda Guerra Mundial, así como una dictadura militar de siete años que terminó en 1974.

Los ánimos se salieron de control cuando la integrante destacada del Partido Comunista Liana Kanelli, de 58 años de edad, le dijo "fascista" a Kasidiaris. El vocero, de 31 años y quien sirvió en las fuerzas especiales del ejército, le respondió "usted vieja comunista".

Kasidiaris también se mostró ofendido por una referencia que hizo la integrante del partido de extrema izquierda Syriza, Rena Dourou, sobre un proceso judicial pendiente en contra del vocero.

Dourou dijo que había una "crisis de la democracia porque hay gente que va a llevar al país más de 500 años hacia atrás tras entrar al Parlamento griego". Kasidiaris saltó de su asiento y le lanzó un vaso de agua, gritando un insulto que más o menos significa que ella era un "acto de circo".

El conductor televisivo Giorgos Papadakis gritó "¡No, no, no!" y corrió hacia Kasidiaris, tratando de calmarlo, pero el miembro de Amanecer Dorado la emprendió contra Kanelli, que se había levantado y parecía dispuesta a lanzarle un periódico.

Kasidiaris golpeó a Kanelli tres veces, con bofetadas de derecha-izquierda-derecha. Papadakis trató infructuosamente de detenerlo.

El canal cortó la señal del debate y transmitió un corte comercial. Cuando regresó al debate cinco minutos después, Kasidiaris ya no estaba.

El vocero se fue de la televisora. La Policía lo estaba buscando en ejercicio de la orden de detención, que según la legislación griega debe concretarse dentro de 48 horas.