El Foro Global Antiterrorista, inaugurado hoy en Estambul con la presencia de la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, y la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, analizará el balance entre la aplicación estricta de la ley y el respeto a los derechos humanos.

En su discurso de inauguración, Hillary Clinton pidió aplicar "el poder militar y civil y todos los medios posibles" para acabar con el terrorismo, pero negó que el fin justifique los medios.

La responsable de la política exterior de EEUU criticó a quienes creen que se pueden emplear "la tortura y otras medidas extremas", algo que calificó de "visión miope y contraproducente", que mina los esfuerzos de combatir la violencia.

"Las democracias tienen mejores armas para luchar contra el terrorismo", aseguró Clinton, al tiempo que se felicitó de que la Primavera Árabe hubiera refutado el discurso de Al Qaeda de que sólo la violencia servía para cambiar los regímenes.

"Estados Unidos no siempre ha sido perfecto", reconoció Clinton, quien insistió en que "(el presidente Barack) Obama ha dejado muy claro" que medidas como la tortura no se pueden volver a usar.

"No basta con eliminar a los terroristas en el campo de batalla; también hay que atacar sus finanzas y mejorar las condiciones de vida de jóvenes y mujeres", añadió.

Clinton anunció que Estados Unidos financiará el Centro Antiterrorista que se establecerá en Abu Dhabi y que servirá para "unir las mentes más brillantes" para combatir el extremismo.

La política estadounidense se felicitó de que en los últimos diez años más de 120.000 presuntos terroristas hayan sido arrestados y de que unos 35.000 hayan sido condenados.

"Lo que hace que nuestros ciudadanos están ahora más seguros", aseguró.

Un tercio de estas condenas corresponde precisamente a Turquía, la mayoría contra simpatizantes de la causa kurda, habitualmente por "propaganda", delito que engloba desde manifestaciones a trabajos periodísticos.

En este sentido, el ministro de Exteriores de Turquía, Ahmet Davutoglu, subrayó que "aplicar la ley no es suficiente: también hay que tener en cuenta las libertades democráticas".

"Hay que buscar un balance crítico entre las medidas de seguridad y los derechos humanos", recalcó el ministro, mientras lamentaba los continuos ataques del Partido de Trabajadores del Kurdistán (PKK) "contra militares y civiles, sin discriminar".

En el Foro participan además de Clinton y Ashton, los ministros de Exteriores de Alemania, Francia, Italia y varios países árabes.