El candidato presidencial de la izquierda en las elecciones del 1 de julio, Andrés Manuel López Obrador, aseguró hoy que busca un gobierno de reconciliación nacional que logre acuerdos con todos los sectores sociales.

López Obrador participó en el programa de Televisa "Tercer Grado" junto a los principales conductores de informativos de la cadena y del Grupo Milenio, a los que tildó de "simpatizantes" de Enrique Peña Nieto, candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y favorito en las encuestas.

Al único que reconoció imparcialidad en su noticiario fue a Víctor Trujillo, en su interpretación del personaje "Brozo", un payaso agudo, crítico, burlón e incisivo.

El encuentro se caracterizó por las recriminaciones y discrepancias sobre diversos puntos abordados y muchas de las preguntas quedaron sin respuesta directa.

Con un discurso similar al de sus mítines, reiteró la visión de sí mismo como el único líder capaz de solucionar los problemas del país, un líder honesto, con moralidad irreprochable, incapaz de actos corruptos y que no busca el poder por ambición personal sino para servir al país.

Respecto a las encuestas que lo ubican a unos 12 puntos de Peña Nieto, aseguró que la mayoría de firmas encuestadoras "se ponen de acuerdo en lo general" para apoyar a su candidato ya que tienen compromisos que cumplir y al final son bien pagados, como algunos casos en los comicios de 2006.

"Las encuestas son parte de la propaganda política", afirmó el candidato de la coalición Movimiento Progresista, integrado por los partidos de la Revolución Democrática (PRD) del Trabajo (PT) y Movimiento ciudadano.

Aseguró que de acuerdo con sus propias encuestas, él va adelante en las preferencias del voto con el 28 %, contra 26 % de Enrique Peña Nieto, y el 19 % de Josefina Vázquez Mota, del gubernamental Partido Acción Nacional (PAN).

"Yo soy el dirigente de un movimiento, pero el motor del cambio son los ciudadanos. Hay organización. Estoy seguro de que vamos a ganar", afirmó.

López Obrador aseguró que ahora existe un ejercito de millones de ciudadanos que van a vigilar la elección y van a impedir cualquier intento de fraude.

Indicó que se dispondrá de los resultados de todas las urnas del país y que serán imposibles de falsificar.

Una por una rechazó como "infundio" o "manipulación" las informaciones sobre la corrupción de colaboradores cuando fue jefe de Gobierno del Distrito Federal (2000-2005) y de sus dos campañas electorales, la de 2006 y la actual.

Aseguró que estuvo totalmente al margen de la reciente reunión en la que algunos de sus colaboradores solicitaron la cooperación para recolectar 6 millones de dólares de apoyo a su campaña.

Insistió en que si gobierna se guiará por los principios de la honestidad y la tolerancia, por lo que buscará los acuerdos entre todos los sectores, entre empresarios y trabajadores, entre los representantes e todas las iglesias, y entre todos los sectores de la sociedad mexicana.