El Banco de Inglaterra mantuvo hoy los tipos de interés en el Reino Unido en el mínimo histórico del 0,5 % y tampoco modificó la dotación de su programa de estímulo económico, que se cifra en 325.000 millones de libras (unos 400.000 millones de euros).

Al término de su reunión mensual, el comité de política monetaria del banco optó por mantener invariable su estrategia, al valorar que existen indicios de recuperación económica en el país.

El Reino Unido está actualmente sumergido en su segunda recesión desde 2008, con una caída del PIB del 0,2 % en el primer trimestre de este año, que se sumó a una contracción del 0,3 % a finales de 2011.

Sin embargo, el banco fundamentó su decisión en el comportamiento mejor de lo esperado del sector servicios en las últimas semanas.

Así, una encuesta de Markit/CIPS divulgada hoy sobre la actividad de ese sector, del que depende un 75 % del producto interior bruto (PIB), indica que en mayo se registró un crecimiento por decimoséptimo mes consecutivo.

La determinación del Banco de Inglaterra de mantener su política actual no ha sorprendido a los mercados, que sin embargo barajaban la posibilidad de una ampliación del programa conocido como de "alivio cuantitativo".

Con este programa, puesto en marcha en 2009 a raíz de la crisis crediticia mundial, la entidad adquiere activos públicos y privados con el fin de inyectar dinero en la economía y reactivar el mercado de crédito.

Debido a la caída de la inflación, que se situó en abril en el 3 % en el Reino Unido, había margen para incrementar la emisión de dinero, algo que de por sí tiende a impulsar al alza el índice inflacionario.

En su visita a Londres el pasado mayo, la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, recomendó, como medidas para impulsar el crecimiento en este país una ampliación del programa de "alivio cuantitativo" y una posible rebaja de los tipos de interés.

Sin embargo, pese a la recesión y a la crisis en la zona euro, que afecta al crecimiento en el Reino Unido, el Banco de Inglaterra ha optado de momento por adoptar una posición "de espera", para ver cómo se desarrolla la situación antes de modificar su estrategia.