El serbio Novak Djokovic salió frustrado el pasado año en Roland Garros, cuando el suizo Roger Federer le derrotó en cuatro sets en las semifinales, una ronda que ambos repiten mañana, en la confrontación 26 entre ambos.

Aún perdiendo, el partido del 2011 significó luego el fenomenal arranque de "Nole" en el Grand Slam, porque después ganaría Wimbledon, US Open, y este año el Abierto de Australia. El de Belgrado había tomado buena nota aquella tarde-noche parisina cuando Federer le privó de disputar la final y le cortó una racha de 41 victorias seguidas en el circuito.

Djokovic, que ha sido confirmado como abanderado de su país para los JJ.OO. de Londres, venció después al de Basilea en Flushing Meadows y este año en Roma, su victoria más reciente que sitúa el balance entre ambos favorable al suizo todavía por 14-11.

"Será otra gran semifinal, aunque no quiero hablar mucho sobre Roger", dijo Novak Djokovic al referirse al partido de mañana. "Todos conocemos su calidad y podemos esperar su mejor actuación a estas alturas de la competición", se arriesgó a predecir el serbio, que salvó cuatro puntos de partido contra el francés Jo-Wilfried Tsonga en cuartos de final.

"Ha ganado un partido después de ir dos sets abajo", recordó Djokovic sobre el partido que Federer levantó ante el argentino Juan Martín del Potro. "Hemos disputado encuentros muy duros en las dos últimas rondas", apostilló para recalcar la importancia de haber llegado a la penúltima ronda.

"El pasado año hicimos un gran partido y él jugó increíblemente bien. Creo que jugamos a un gran nivel y ahora espero otro gran encuentro para nosotros y para el público. Para mí será crucial estar muy concentrado y agresivo desde el primer momento, porque él estará así desde el principio también. Trataré de salir con el convencimiento de que puedo ganar", dijo.

Esa es la filosofía de Djokovic, mientras que Federer prefiere ampararse en las cifras de aquella semifinal parisina donde disparó 18 saques directos y ganó el 77 por ciento de sus primeros servicios, con una escalofriante cifra de solo 17 errores no forzados con su derecha.

En la semifinal del Abierto de Estados Unidos 2011, su porcentaje bajó a 11 "aces", y solo al 67 por ciento de sus primeros saques, mientras que con la derecha cometió 31 errores no forzados.

"El comienzo del partido será muy importante", vaticinó Federer respecto a esta nueva semifinal, la que hace el número 31 en los grandes del suizo, empatando con el estadounidense Jimmy Connors, en la que Djokovic se juega seguir optando a cerrar el Grand Slam, aunque sea en dos años.

"Es una inspiración para un atleta, para un tenista. Y yo suelo encontrar la inspiración de los grandes encuentros, de los otros jugadores, de los récords", dijo Roger Federer.

"Obviamente ayuda si has ganado los tres últimos o cuatro partidos, pero él me venció en Roma y eso le ayudará a él. Aunque esta es la mejor situación (para mí) porque es al mejor de cinco sets. Eso nos da más tiempo para encontrar nuestro nivel y cuando lo hagamos, será más difícil para el otro".

Miguel Luengo