La Intendencia Metropolitana de Santiago decretó para este viernes la primera preemergencia que afecta a la capital chilena, debido a los altos índices de polución que afectan a la ciudad, una de las más contaminadas del planeta.

Según un comunicado de la autoridad regional, difundido esta noche, la medida prohíbe la circulación entre las 07.30 hora local (11.30 GMT) y las 21.00 (01.00 GMT del sábado) para los vehículos con convertidor catalítico cuyas placas patentes terminen en los dígitos 5 y 6.

Tampoco podrán circular los vehículos no catalíticos, que prácticamente no existen en la región metropolitana de 6,4 millones de habitantes, cuyas placas patentes terminen en los números 3, 4, 5, 6, 7 y 8.

La medida incluye además el cese de sus funciones de 763 fuentes fijas industriales y la prohibición de encender todo tipo de calefactores a leña o biomasa, estén o no provistos de sistema de doble cámara de combustión.

Según fuentes médicas, en los últimos días unos 40 mil niños han presentado a nivel nacional cuadros bronquiales que han colapsado las atenciones básicas en los servicios de urgencia.

La preemergencia ambiental también restringe la clases de educación física en los colegios.

Santiago está considerada la segunda urbe más contaminada de América Latina después de Ciudad de México y registra constantes episodios de alerta ambiental desde hace más de 20 años.

La contaminación se acentúa en el invierno austral debido a la ausencia de vientos y al fenómeno de inversión térmica (temperaturas más bajas en las capas inferiores de la atmósfera), y mantiene a la ciudad, situada en un valle y flanqueada por la Cordillera de los Andes, bajo un verdadero hongo de polución.