Un grupo de mujeres disidentes se reunieron el jueves con el arzobispo de la capital cubana, el cardenal Jaime Ortega, para solicitarle que interceda ante las autoridades por ellas y para que las ayude a ser recibidas por el Papa.

"Tuvimos una reunión muy abierta, fue muy receptivo el cardenal", dijo a periodistas tras salir del encuentro Bertha Soler, líder de las Damas de Blanco, que surgió en 2003 cuando opositores fueron encarcelados y agrupó a esposas de ellos, aunque tras las liberaciones de estos dio cabida a otras féminas y su agenda se hizo política.

"Hay mucha represión, se ha recrudecido la represión contra nosotras", agregó Soler que estuvo acompañada de otras tres miembros del grupo.

Las Damas de Blanco marchan cada domingo luego de participar de una misa en la capitalina Iglesia de Santa Rita, pero suelen convertirse en blanco de mítines de simpatizantes progubernamentales o ser temporalmente arrestadas por la policía.

Soler indicó que también recordaron a Ortega una carta donde pedían una entrevista con el Papa Benedicto XVII en el Vaticano.

Ortega fue centro en las semanas pasadas de fuertes críticas y una polémica por parte de exiliados en Estados Unidos que desearían verlo con una posición radicalmente anticastrista y no como un mediador ante el gobierno de la isla abogando por un diálogo.

Según Soler, las Damas de Blanco tienen "mucho que agradecerle" al cardenal Ortega, pues debido a sus gestiones fueron excarcelados los presos de 2003 y en otras varias ocasiones ha intercedido por ellas.

Desde la salida progresiva de las cárceles estos disidentes que concluyó en 2011 no se reportaron en la isla presos de conciencia, según Amnistía Internacional.

Para el gobierno las Damas de Blanco y otros miembros de la disidencia son en realidad "mercenarios" o personas pagadas u orientadas desde el exterior en particular desde Estados Unidos para desprestigiar a la revolución.

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Andrea Rodríguez está en Twitter como https://twitter.com/ARodriguezAP