Las inversiones empresarias anuales de China en Europa se triplicaron el año pasado a 10.000 millones de dólares, lo cual, al parecer, se debió principalmente a razones comerciales, no directices gubernamentales, según un estudio difundido el jueves.

Las empresas chinas podrían investir en el extranjero, a escala global, 2 billones de dólares para el 2020, dijo el informe del Rhodium Group, una firma investigadora con sede en Nueva York.

Estados Unidos y otros países intentan captar invesiones de China, aunque encaran también cuestionamientos sobre los motivos chinos y posibles amenazas de seguridad. Las empresas chinas han realizado importantes adquisiciones en Europa en los últimos dos años, ampliando su presencia en el Viejo Continente con más fuerza y premura que en Estados Unidos.

"Europa experimenta el comienzo de un auge estructural en inversiones directas por parte de las empresas chinas en las economías avanzadas", dijo el informe, preparado el colaboración con la empresa China International Capital Corp., un banco de invessiones de propiedad estatal, y el Brunswick Group, una firma de relaciones públicas.

"Nuestra información detallada respalda la opinión de que la inversión directa china en Europa se debe principalmente a motivos comerciales", indicó. "Las directrices políticas directas han desempeñado un papel muy pequeño hasta ahora en las inversiones chinas en Europa".

Las inversiones totales chinas en Europa, tanto la adquisición de empresas existentes como la creación de otras nuevas, podrían llegar a 500.000 millones de dólares para el 2020, según el informe.

La mayor parte de las adquisiciones corporativas chinas en el extranjero son consumadas sin obstáculos aunque algunas se han topado con problemas de seguridad.

En Estados Unidos, la empresa china de equipos de telecomunicaciones Huawei Group acordó el año pasado no adquirir 3Leaf Group, una empresa de computación, tras no ser aprobada la operación por los organismos de seguridad estadouniudenses.

El informe del jueves cree que las inversiones chinas hasta fines del 2020 llegarán a dos billones de dólares.

Las adquisiciones chinas en Europa reflejan, según los analistas, un deseo de las nacientes presas comerciales de adquirir conocimientos y tecnología así como tener acceso a nuevos mercados.