Cientos de personas salieron hoy a las calles de Buenos Aires para protestar, cacerola en mano, contra la política del Gobierno de Cristina Fernández.

Como la pasada semana, cuando se registraron los primeros "cacerolazos" contra el Gobierno de Fernández tras su reelección, la protesta fue convocada a través de las redes sociales con reclamos contra la inseguridad, la inflación, la corrupción y las restricciones al cambio de dólares.

Las manifestaciones se desarrollaron en varios barrios acomodados del norte de la ciudad, como Recoleta, Palermo y Belgrano, en la emblemática avenida 9 de Julio y en la Plaza de Mayo, mientras que varios cientos de personas se concentraron frente a la residencia presidencial de Olivos.

Los manifestantes cortaron el tránsito en algunas de las más importantes avenidas de la capital, entonaron el himno nacional y corearon consignas contra el Gobierno.

Medios locales informaron de la convocatoria de protestas similares en varias ciudades del interior del país, como Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos.

La protesta de hoy se produce apenas un día después de que la presidenta anunciara su intención de cambiar su depósito a plazo fijo en dólares por un fondo en pesos en argentinos, para predicar con el ejemplo e incentivar el ahorro en moneda nacional.

El Fisco argentino incrementó las restricciones a la compra de dólares en las últimas semanas, con nuevas regulaciones para el acceso a la divisa estadounidense para viajar o cancelar créditos hipotecarios, lo que ha disparado su valor en el mercado paralelo.