China, Rusia y cuatro países de Asia Central concedieron el jueves a Afganistán el estatus de observador en su bloque regional, con lo que fortalecieron su influencia en ese país azotado por la guerra antes de la salida de la mayoría de las tropas de combate extranjeras.

El presidente chino Hu Jintao anunció el plan en la cumbre anual de la Organización de Cooperación de Shanghai en Beijing.

Rusia y China han visto desde hace tiempo al grupo de seis países como una forma de contrarrestar la influencia estadounidense en Asia Central y esperan desempeñar un papel importante en el desarrollo futuro de Afganistán, especialmente en la reconstrucción de su economía.

Concederle a Afganistán el estatus de observador fortalecerá sus contactos, algo que Moscú y Beijing esperan diluya la influencia estadounidense y alinee las políticas de Kabul con sus propios intereses.

La OCS también se comprometió de nuevo a mejorar la integración económica regional, así como la seguridad, y combatir el tráfico de drogas, el extremismo y el terrorismo.

"Todos los estados miembros deberán implementar el acuerdo de atacar las tres fuerzas del terrorismo, el separatismo y el extremismo", dijo Hu a otros líderes en una sesión de la mañana. "Debemos establecer y mejorar un sistema de cooperación en materia de seguridad y tomar las acciones coordinativas para reducir el espacio de las actividades de las tres fuerzas, deshacernos del tráfico de drogas y otras actividades delictivas organizadas transfronterizas".

Afganistán, cuyo presidente Hamid Karzai asistió a la cumbre, se une a India, Irán, Mongolia y Pakistán como estados observadores de la OCS. El grupo también admitió a Turquía como uno de sus tres socios para dialogar.

Los lazos más estrechos con Afganistán serán especialmente significativos a medida que la mayoría de las tropas de combate internacionales preparen su retirada, prevista para finales de 2014.