Un soldado del ejército acusado de la mayor filtración de secretos del gobierno en la historia de Estados Unidos regresa a un tribunal militar en Maryland, en busca de que se desechen 10 de los 22 cargos que enfrenta.

La audiencia previa al juicio para el soldado Bradley Manning comienza la mañana del miércoles en Fort Meade.

El analista de inteligencia de 24 años de edad está acusado de ayudar al enemigo al provocar que cientos de miles de registros de guerra y cables diplomáticos clasificados se publicaran en el sitio web para divulgar secretos Wikileaks en 2009 y 2010.

La defensa afirma que el gobierno utilizó un lenguaje inconstitucionalmente vago en ocho cargos al acusar a Manning de posesión y divulgación no autorizada de información clasificada.

Sus abogados dicen que otros dos cargos falsamente alegan que Manning carecía de autorización para acceder a computadores conectados a una red del Departamento de Defensa que se utiliza para información clasificada.