El virtual candidato presidencial republicano, Mitt Romney, se apuntó la noche del martes una racha de cinco victorias en California, Nueva Jersey, Nuevo México, Montana y Dakota del Sur, en la penúltima fase de primarias republicanas antes de la convención de su partido en agosto próximo.

Romney "barrió" en los cinco estados, en unos comicios carentes de drama después de que sus otrora rivales republicanos le dejaron el campo libre hace varias semanas.

Salvo en Dakota del Sur, donde Romney obtuvo el 66,1% con el 99% de los votos escrutados, el exgobernador de Massachusetts ganó en todas las primarias con un apoyo electoral superior al 70%, según datos preliminares.

En California, que tuvo poca participación ciudadana aunque el estado estrenó un nuevo sistema de primarias abiertas, los votantes aprobaron la llamada Propuesta 28 para limitar a un total de 12 años los mandatos de los legisladores estatales.

Romney, que disputará la Casa Blanca al presidente Barack Obama en los comicios de noviembre próximo, ya había traspasado la semana pasada, en las primarias de Texas, un umbral crucial en la contienda cuando superó el mínimo de 1.144 delegados necesarios para la candidatura presidencial republicana.

Sin embargo, la candidatura se hará oficial durante la convención nacional del partido la última semana de agosto en Tampa (Florida).

Las primarias del martes, que no produjeron sorpresa alguna para los observadores, quedaron en segundo plano puesto que la clase política se centró en la votación de Wisconsin, donde el gobernador republicano, Scott Walker, logró repeler los esfuerzos de los demócratas y los sindicatos para destituirle.

En esos comicios, la vicegobernadora Rebecca Kleefisch también logró defender su puesto.

En las últimas semanas, las encuestas de opinión dan cuenta de un empate técnico entre Romney y Obama, cuando faltan cinco meses para los comicios del próximo 6 de noviembre.

La débil recuperación económica y sus promesas de crear empleos han centrado el mensaje de Romney en la contienda, en la que suele destacar su trayectoria como líder empresarial y como gobernador de Massachusetts.

Se prevé que, precisamente hoy, Romney inicie su segundo día de gira por Texas para recaudar unos 15 millones de dólares, reiterando sus ataques contra la gestión económica de Obama.

El martes, en un encuentro con pequeños empresarios latinos en Fort Worth, Romney afirmó que las políticas económicas de Obama han golpeado en particular a las familias y negocios hispanos, y acusó al mandatario de contribuir a un ambiente "hostil" para la pequeña empresa.

"Les puedo decir que si me convierto en el próximo presidente de EEUU, seré un presidente para todos los estadounidenses y me aseguraré de que esta economía le sirve a todos los estadounidenses", incluyendo los hispanos, prometió Romney.

La campaña de reelección de Obama, que también corteja activamente el voto hispano, replicó que las palabras de Romney contradicen su récord al frente de la empresa financiera Bain Capital y como máximo líder de Massachusetts.

Si Romney gana en noviembre, advirtió la campaña de Obama, adoptaría las mismas políticas que hundieron a la economía y a la clase media, favoreciendo en vez a los más ricos y a Wall Street.

Aunque las primarias del martes fueron, para efectos prácticos, un mero trámite, estuvieron en juego, no obstante, cerca de 300 delegados -172 tan solo en California- y, en aras de consolidar su imagen de "presidenciable", Romney necesita seguir acumulándolos en su columna, según observadores.

Tras estas primarias republicanas, sólo quedan pendientes las del próximo 26 de junio en Utah, donde estarán en juego 40 delegados.

Utah es un estado con una alta población mormona, como la fe que profesa Romney, y podría ser su llave electoral para la región occidental del país en noviembre próximo.