Mitt Romney, que ya es de forma extraoficial el candidato republicano a la Presidencia de EE.UU., sacó hoy partido al referendo en el que el gobernador conservador de Wisconsin se salvó de la destitución, mientras el mandatario Barack Obama inició una nueva gira de recaudación de fondos en California.

Los ciudadanos de Wisconsin, que apoyaron el martes la permanencia en el cargo de su gobernador, el republicano Scott Walker, en un referendo convocado por sus detractores, "hicieron las cosas bien y votaron a favor de los principios conservadores", dijo Romney en un mitin en San Antonio (Texas).

Romney, que hoy concluye una gira de dos días en Texas con la que espera recaudar unos 15 millones de dólares, elogió las políticas de Walker "para reducir el tamaño del gobierno" estatal y mantener bajos los impuestos en Wisconsin.

El triunfo de Walker se ha interpretado también como una victoria de sus recetas, compartidas por el movimiento ultraconservador Tea Party, para combatir el déficit, que pasan por recortar beneficios a los trabajadores y gastos sociales frente a fórmulas como la subida de impuestos a los más adinerados propuesta por los demócratas.

Wisconsin es un estado de los llamados "bisagra", que han variado de tendencia (republicana o demócrata) a lo largo de la historia y que suelen ser clave en los resultados de las elecciones presidenciales como las que se celebrarán el próximo 6 de noviembre.

La última vez que los ciudadanos de Wisconsin apoyaron a un candidato presidencial republicano fue en 1984. En 2008 se decantaron por Obama, que buscará la reelección en noviembre.

El triunfo de Walker ante el demócrata Tom Barrett, el candidato a sustituirlo en la gobernación de Wisconsin, es un ejemplo de que "la gente reconoce que no podemos seguir por el mismo camino en el que estamos porque acaba en catástrofe", subrayó hoy Romney.

Por su parte, la campaña demócrata recordó en un comunicado que, pese a la victoria de Walker, las encuestas realizadas el martes a los que participaron en el referendo indican que Obama sigue aventajando a Romney en intención de voto en Wisconsin.

Obama se mantuvo alejado de la contienda en Wisconsin y apoyó tímidamente a Barrett a través de Twitter, con el objetivo de desvincular el referendo sobre la continuidad de Walker de las elecciones generales.

"El mensaje del presidente sobre los pasos que hay que tomar para que la economía crezca y crear empleos resonará en Wisconsin", indicó el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, al minimizar el impacto electoral del referendo en declaraciones a los periodistas que viajaron en el Air Force One, el avión del presidente, a California.

Obama comenzó hoy una gira de recaudación de fondos con cuatro actos de campaña programados en San Francisco y Los Ángeles, en California.

El evento más destacado está organizado por la comunidad homosexual (LGBT), que ha reforzado su apoyo al mandatario tras su respaldo expreso al matrimonio entre personas del mismo sexo, y se celebrará en un hotel de Los Ángeles, con la popular presentadora y actriz Ellen DeGeneres como anfitriona.

En el último mes, Obama ha pasado un tercio de sus días de trabajo en actividades de recaudación de fondos para su reelección, según indica hoy la publicación especializada en información política Politico.

De acuerdo con Politico, con su parada de hoy en California y de este jueves en Las Vegas, el presidente sumará 153 actos de recaudación de fondos desde que anunció que aspiraba a la reelección el año pasado, casi el doble de los que había realizado en 2004 su predecesor, George W. Bush, a estas alturas de la campaña.

Junto a la derrota demócrata en Wisconsin, a Obama también le están creando problemas las últimas declaraciones del expresidente Bill Clinton, quien en una entrevista con la cadena CNBC se mostró favorable a extender temporalmente los recortes tributarios que vencen a finales de año y sugirió que la economía de EE.UU. sigue en recesión.

Aunque una portavoz de Clinton matizó después sus comentarios, los republicanos los han utilizado para argumentar que los demócratas no tienen un plan económico coherente, puesto que Obama, y hoy lo reiteró su portavoz, sigue oponiéndose a extender esos recortes, especialmente para los más ricos.