El taponero Mariano Rivera informó que se ha disuelto el coágulo que tenía en la pantorrilla derecha, por lo que podrá someterse el martes a una cirugía en su rodilla lesionada.

El panameño, líder de salvamentos en la historia de las Grandes Ligas, visitó el miércoles el Yankee Stadium, antes del encuentro entre Nueva York y los Rays de Tampa Bay. Caminó sin renquear pese a haberse roto el ligamento cruzado anterior y a tener un problema en los meniscos.

Rivera dijo que estaría listo para lanzar al comienzo de la próxima temporada.

El cerrador de 42 años se lastimó el 3 de mayo, cuando perseguía un elevado en una práctica. La cirugía se pospuso luego que los médicos descubrieron el coágulo. Rivera se enteró la semana pasada de que el coágulo se había ido, y dijo que la rodilla está lo suficientemente fuerte para practicar la intervención quirúrgica.

Un mes después de su lesión, el panameño no ha tenido tiempo de pensar en lo que ocurrió. Ha trabajado duro para fortalecer la rodilla, de modo que se agilice la recuperación tras la cirugía.

"He estado tan ocupado con la terapia que ni siquiera he pensado en ello", dijo. "Cuando llego a casa estoy cansado y veo el juego. Trabajo todo el día".

El médico de los Mets, David Altcheck, realizará la operación.

Rivera dijo que no hay un cronograma fijo para su regreso, ni quiere establecerlo.

"No quiero hacer eso", dijo Rivera. "Cuando el Señor me permita estar listo, lo estaré".

Tampoco quiso hablar de la posibilidad de que regrese este año.

"No puedo", dijo. "Pero insisto en que hay milagros, así que sólo tengo que hacer lo necesario".