La productividad de los trabajadores estadounidenses se contrajo en el primer trimestre a su peor cifra en un año, e indica que las empresas tendrán que ampliar sus plantillas laborales en el hipotético caso de que aumente la demanda.

El Departamento de Trabajo dijo el miércoles que la productividad bajó a un ritmo anual del 0,9% en el primer trimestre. Hace un mes el gobierno había pronosticado una contracción del 0,5%, casi un 50% menos.

La productividad es la cuantía de bienes y servicios generados por hora de trabajo y se contrajo más que los pronósticos gubernamentales.

Los costos laborales crecieron un 1,3% en el primer trimestre, tras pronosticar el gobierno que la expansión alcanzaría el 2%. La baja fue debida mayormente a menores costos de compensación.

Fue la segunda revisión gubernamental de las estadísticas económicas y laborales del primer trimestre.

El gobierno anunció la semana pasada que la economía creció en el primer trimestre apenas un 1,9%, frente al 2,2% que había pronosticado hace unos meses.