Vaclav Pilar, a quien llaman el "Messi checo" en la República Checa, quiere demostrar en la Eurocopa la reputación que se ha ganado en su país.

A los 23 años, Pilar ha impresionado al técnico del Barcelona, Pep Guardiola, y contribuyó a que los checos mantuvieran su meta de clasificarse para todo torneo europeo desde que Checoslovaquia se dividió en dos en 1993.

Los checos necesitaban ganar su último partido de clasificación en Lituania en octubre para salvar la clasificación. Con Pilar en la alineación, el equipo ganó 4-1 y entró en el certamen europeo.