Los jugadores Gary Medel y Eduardo Vargas fueron apartados sorpresivamente el miércoles de la selección chilena que enfrentará a Venezuela luego de saberse que ambos se amanecieron en una discoteca, aunque el entrenador Claudio Borghi negó que la medida sea un castigo.

Este es el segundo escándalo que afecta a La Roja en poco más de seis meses, después que en noviembre pasado cinco jugadores, Arturo Vidal, Jorge Valdivia, Carlos Carmona, Gonzalo Jara y Jean Beausejour, fueron marginados de la selección por llegar tarde a una concentración, después de participar en el bautizo del hijo de uno de ellos. Sólo Vidal fue reincorporado.

Borghi convocó de emergencia al volante de Colo Colo Bryan Rabello y al atacante de Universidad Católica Nicolás Castillo.

El técnico aclaró en rueda de prensa que no fueron marginados por indisciplina, ya que asistieron a la discoteca en su día libre, sino porque Medel se había comprometido con él a cuidarse físicamente para el partido del fin de semana ante Venezuela, y Vargas no retornó a su casa luego de participar en un encuentro de despedida de un compañero.

El "Pitbull" Medel dejó la sede de concentración antes de que sus compañeros empezaran el entrenamiento de la tarde, y poco después lo hizo Vargas. Más tarde se vio salir al presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional, ANFP.

Medel, quien milita en el Sevilla, fue llamado a la selección luego de superar una lesión muscular, aunque no se sabría hasta el fin de semana si podría enfrentar a la selección "vinotinto".

El médico de la selección, Roberto Yáñez, había señalado temprano que "por la evolución en cuanto a sintomatología e imágenes pensamos que tiene bastante posibilidades para que esté en el partido del sábado".

Medel no jugó el fin de semana último ante Bolivia, cuando Chile ganó 2-0 y se ubicó en la segunda posición en las eliminatorias mundialistas regionales.

Los seleccionados viajarán el jueves hasta Puerto La Cruz.

"Creo que es riesgoso que él no haya cumplido con el descanso necesario", opinó Borghi, quien aseguró sin embargo que "esto no es ningún tipo de sanción dirigencial ni nada, es una decisión técnica".

Sobre Vargas, explicó que fue autorizado para jugar 20 minutos en un partido de despedida de un colega de la Universidad de Chile.

"El compromiso era que cada uno de ellos fueran a sus casas, cinco fueron y uno no... no fue, no cumplió con la palabra que tenia conmigo. Tampoco hay sanción, es solamente apararlo de este partido y esperamos que en el próximo lo podamos tener", añadió.

Borghi agregó, molestó, "a este ritmo vamos a quedarnos sin equipo".