El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, admitió hoy que la inversión privada ha decaído en el país por temor a la crisis global, pero confía en una pronta recuperación pues "la economía (nacional) puede crecer más", pese a las turbulencias.

Mantega dijo a periodistas que, en compensación a esa reducción de las inversiones privadas, las estatales han crecido en los primeros meses de este año en torno a un 30 por ciento en relación al primer semestre del 2011, lo cual sirve para apalancar la actividad económica.

"Tenemos una crisis externa muy fuerte que no se resuelve" y "eso deja medio asustado al inversor privado", indicó el ministro, quien dijo que el Gobierno "está creando condiciones" para recuperar el ritmo de inversión de los empresarios, mediante una reducción de impuestos en ciertos sectores y un abaratamiento del crédito.

Mantega afirmó que medidas de ese corte adoptadas en las últimas semanas han estimulado el consumo y permitieron, por ejemplo, que las ventas del sector automovilístico mejorasen un 10,8 por ciento en la segunda quincena de mayo pasado.

"Eso significa que este proceso continuará en junio y que habrá mayores tasas de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB)", que en el tercer trimestre tendrá un desempeño mejor que en el primero, cuando se expandió sólo un 0,2 por ciento, por debajo de previsiones oficiales que apuntaban a un 0,5 por ciento.