La reina Isabel II visitó el miércoles a su esposo, el príncipe Felipe, en el hospital, donde se prevé que permanecerá varios días más debido a una infección de vejiga, dolencia que le obligó a ausentarse de gran parte de los festejos en honor de la coronación de la soberana hace 60 años.

Isabel II llegó al Hospital Rey Eduardo, en el centro de Londres, horas después de anunciar el Palacio de Buckingham que el estado de Felipe había "mejorado considerablemente". El palacio agregó que el príncipe, que el domingo cumplirá 91 años, es tratado con antibióticos y "se encuentra de buen ánimo".

No quedó en claro si Felipe será dado de alta para su cumpleaños.

El pasado domingo, acudió junto con su esposa a presenciar el desfile fluvial en el río Támesis en honor de la soberana. Ingresó el lunes en el hospital, por lo que no pudo asistir a un concierto de música pop frente al Palacio de Buckingham.

Su hijo, el príncipe Eduardo, lo visitó el martes y dijo que su padre "se siente mucho mejor" y vio en la televisión los festejos del jubileo.

Felipe, duque de Edimburgo, fue oficial de marina y se casó con la reina en 1947. Su salud fue robusta hasta la pasada década, pero últimamente ha sufrido varios contratiempos.

Cuando cumplió 90 años, dijo que comenzó a "aflojar" sus actividades oficiales, aunque sigue acudiendo a algunos actos oficiales, solo o con su esposa.

El príncipe pasó cuatro noches hospitalizado en Navidad tras sufrir dolores pectorales y fue sometido a una exitosa intervención coronaria.