La presidenta Cristina Fernández dijo el miércoles que pasará a pesos su depósito a plazo en dólares para dar ejemplo a los argentinos sobre la necesidad de que dejen de refugiarse en la divisa estadounidense.

Fernández instó a los ministros de su gabinete a que hagan lo mismo. "Tengo un sólo plazo fijo en dólares bastante viejo y el otro lo tengo en pesos, porque en realidad es más rentable tenerlo en pesos", dijo en un acto oficial la mandataria, que no especificó cuál es el monto de su plazo en la divisa estadounidense.

Agregó que tomó esa decisión empujada por la necesidad de llevar a cabo un "cambio cultural".

El gobierno insiste desde hace varios días a los argentinos para que pongan fin a su "obsesión compulsiva" por el dólar, moneda en la que atesoran sus ahorros y con la que se manejan para concretar operaciones comerciales como la compra venta de inmuebles. El miércoles el dólar cotizaba a 4,50 pesos.

En ese marco, las autoridades han incrementado las restricciones para la compra de la divisa estadounidense con el fin de limitar la fuga de capitales, que en 2011 ascendió a 23.000 millones de dólares.

"Si la dolarización hubiera triunfado, estaríamos todos muertos", dijo Fernández. La economía argentina estuvo regida por la paridad entre el peso y el dólar entre 1991 y 2002, año en que en medio de una fuerte crisis económica y financiera se produjo una abrupta devaluación.

La presidenta criticó además a las personas que presentaron demandas ante la justicia por la imposibilidad de comprar dólares, incluso en cantidades muy pequeñas. El Ejecutivo estableció en octubre que la adquisición de dólares debe ser autorizada previamente por la Administración Federal de Ingresos Públicos, el ente recaudador de impuestos, una vez que ese organismo comprueba la solvencia del solicitante.

Pero los controles se reforzaron en los últimos días y el fisco niega la casi totalidad de los pedidos de compra de la divisa norteamericana, dando lugar a un mercado paralelo en el que el dólar ha llegado a cotizar hasta un 30% más que en el mercado oficial.

Entre los colaboradores a quienes la mandataria instó a llevar a cabo este "cambio cultural" está el senador oficialista Aníbal Fernández, quien días atrás quedó envuelto en una polémica cuando pese a instar a sus compatriotas a ahorrar en pesos reconoció que tiene atesorados 24.000 dólares.

Según medios de prensa que dijeron haber tenido acceso a esa información, en su declaración jurada de agosto de 2011 ante la Oficina Anticorrupción la presidenta declaró que tiene una fortuna de más de 70 millones de pesos (15,5 millones de dólares) y varios plazos fijos, uno de ellos en dólares.

Con una inflación calculada en 25% para este año, los ciudadanos se vuelcan al dólar para mantener el poder adquisitivo. Pero las autoridades pretenden acopiarlos para el pago de deuda y saldar la importación de insumos que se emplean en la industria nacional.