El arte desnudo y sin artificios de los improvisadores de versos en euskera traducido al cine en "Bertsolari" se desvela esta noche ante el público brasileño en el festival Cine Ceará, que estos días se celebra en la ciudad nororiental de Fortaleza.

El realizador Asier Altuna, responsable de trasladar a la gran pantalla el universo de los improvisadores de versos orales en lengua vasca, reconoce que escogió el tema "por la emoción" que a él mismo le transmiten los concursos en los que compiten esta suerte de juglares contemporáneos.

"Es una disciplina artística tan desnuda", dijo hoy a Efe en Fortaleza Altuna, quien aseguró que esa ausencia de artificio que rodea las actuaciones de los bertsolaris (improvisadores) "va a contracorriente de los espectáculos" que se consumen en la actualidad.

El director, nominado al Goya a la mejor dirección novel en 2005 por "Aupa Etxebeste!", aseguró que además de la práctica de los "bertsolaris", despertaron su interés los temas derivados de esa disciplina como la "tensión" que genera la improvisación y el silencio de 14.000 personas reunidas para asistir a la final de un campeonato.

Las actuaciones de "bertsolaris", que trascendieron al ámbito rural hace tiempo, ascienden a unas 1.700 al año entre Euskadi y Navarra (norte de España) y el País Vasco francés.

"Me ha ayudado a improvisar, a estar tranquilo, a seguir mi intuición", detalló Altuna, en referencia al impacto que ha tenido en su propia forma de concebir el cine el proyecto, que se presentó en la última edición del Festival de Cine de San Sebastián, fuera de concurso.

A pesar de ser tratarse de una antigua tradición oral, Altuna considera que la "bertsolaritza" (la disciplina de la improvisación de versos) es revolucionaria y continúa evolucionando.

"Es un fenómeno que va muy por delante de la sociedad", declaró el director y guionista.

Para Altuna (Bergara, 1969) el trabajo en un documental está "más vivo" que en las piezas de ficción.

"En el documental vas recibiendo la información y transformándola en cine", dijo el director, quien explicó que lo que él le pide a una historia es que lo "haga evolucionar y cambiar".

Además destacó que la escritura es el momento "más potente del proceso de creación".

Sobre la producción cinematográfica española, el realizador criticó que en el pasado se hayan hecho películas "sin alma" y añadió que "el espectador no es tonto".

Mientras, Marian Fernández, productora del filme, destacó que este año "ha empezado bajando mucho la producción" en España y dijo que si el espectador se aleja del cine sea tal vez por la combinación de falta de fondos para la promoción, además de una "producción mediocre" durante un tiempo prolongado.

"El principal reto es reconquistar al espectador y hay que reconquistarlo con calidad", dijo a Efe Fernández, quien reivindicó la exhibición de películas con pocas copias a las que se dé tiempo para funcionar y el uso de plataformas digitales legales para los sitios donde esas copias no lleguen.

"¿Por qué es importante el cine?, porque nos explica cosas fundamentales de la vida", concluyó Fernández.

La vigésima segunda edición del festival Cine Ceará, que concluye el próximo viernes, arrancó con la película "Violeta se fue a los cielos", del director chileno Andrés Wood, y este año ofrece un ciclo especial dedicado a las luchas sociales en América Latina.