El soldado Bradley Manning, acusado de entregar miles de documentos clasificados a WikiLeaks, comparece hoy ante un tribunal militar para solicitar la retirada de diez de los veintidós cargos que se le imputan.

En abril pasado la jueza, coronel Denise Lind, rechazó la solicitud del abogado David Coombs, defensor de Manning, de que se retiraran todos los cargos.

Las audiencias previas al juicio se llevan a cabo en Fort Meade, una guarnición del Ejército en Maryland, al norte de Washington.

El soldado, de 24 años y que trabajaba como analista de inteligencia, está acusado de "ayudar al enemigo" con la entrega de cientos de miles de páginas de documentos del gobierno de EE.UU. que se divulgaron en 2009 y 2010 en el portal de internet Wikileaks.

La defensa argumenta que la fiscalía ha usado un lenguaje inconstitucionalmente vago en ocho de los cargos por los cuales se imputa a Manning de posesión y divulgación no autorizada de información que estaba clasificada como secreta.

Los abogados también sostienen que a Manning se le acusa, falsamente, de ausencia de autorización para acceder a las computadoras conectadas con una red que el Pentágono usaba para la transmisión de información reservada.

La jueza Lind ha fijado provisionalmente el comienzo del juicio para el 21 de septiembre.