El Parlamento israelí rechazó hoy por una amplia mayoría la propuesta de ley presentada por varios diputados de ultraderecha, para impedir la evacuación de cinco edificios en un asentamiento construido en tierras privadas palestinas en Cisjordania, en cumplimiento de una sentencia judicial.

De los 120 diputados de la Kneset, 69 votaron contra la propuesta de ley y 22 lo hicieron a favor.

El resto se abstuvieron o ausentaron de la sala, entre ellos al menos seis ministros del gobierno que habían dado públicamente su apoyo a la ley pero que se vieron sorprendidos anoche por la amenaza del primer ministro, Benjamín Netanyahu, de cesarlos en sus funciones.

La propuesta de ley, conocida como de "regularización" de asentamientos, trataba de impedir la evacuación de 30 familias de sus viviendas en el barrio Beit Haulpaná, en el asentamiento de Bet El, cerca de la capital administrativa palestina de Ramala.

El Supremo ha dado al gobierno hasta el 1 de julio para evacuarlas por haber sido construidas en la parcela privada de un palestino.

Netanyahu se oponía a la legislación para no asestar un golpe a la independencia del poder judicial y porque podría tener un efecto bumerán en la colonización del territorio palestino de Cisjordania, que los israelíes conocen por sus nombre bíblicos: Judea y Samaria.

Como propuesta alternativa a la derecha más nacionalista, planteó el traslado de los cinco edificios a otra zona del asentamiento y la construcción de diez nuevas viviendas en Cisjordania por cada casa que tenga que ser evacuada debido a sentencias judiciales como las que afectan a Bet Haulpaná.

Según el diario Yediot Aharonot, hasta esta mañana al menos seis ministros y viceministros estaban decididos a votar a favor, pero las presiones ejercidas desde la Oficina del Primer Ministro les han convencido de no hacerlo.

Mientras los diputados debatían la propuesta en el Pleno, las principales carreteras de acceso al Parlamento o Kneset fueron bloqueadas de forma intermitente por varios cientos de colonos.

Además, en las tribunas de invitados el debate fue presenciado por decenas de colonos.

El principal grupo se sitúo desde por la mañana, con pancartas y banderas, en la carretera frente al Parlamento en la llamada "Colina del Gobierno", a la altura del Tribunal Supremo, donde varios instalaron hace días una tienda de campaña que centralizaba las acciones para promover la aprobación de la medida.

Los activistas, que habían instalado megáfonos para escuchar en directo el debate fuera del edificio, pedían a los parlamentarios que "demostrasen su determinación" y votasen a favor de la norma, que serviría para legalizar retroactivamente varias colonias ilegales.

Medio centenar de personas están desde hace días en huelga de hambre para exigir que no se evacúen las viviendas, indica el diario israelí Jerusalem Post.

"Ahora sabremos quién es fiel a Israel y quién no lo es. Quién es parte del campo nacional sionista y quién no lo es. Quién apoya los asentamientos y quién no", declaró al rotativo Yehuda Yifrajm, residente de Haulpaná y en huelga de hambre desde hace nueve días.