El coronel César Carrión, quien fue absuelto en un juicio en el que se le acusaba de intento de magnicidio durante la sublevación policial del 30 de septiembre de 2010, podrá volver a ejercer como agente en esta institución.

El ministro ecuatoriano de Interior, José Serrano, declaró hoy a la prensa que tras analizar de nuevo el expediente de Carrión determinaron "algunos errores de forma importantes", por lo que este ministerio permitió su reincorporación.

"Como hombre disciplinado, yo voy a acatar esa disposición", dijo escuetamente Carrión en una rueda de prensa.

El 30 de septiembre de 2010 cientos de policías que protestaban por una reforma judicial retuvieron por gran parte de la jornada al presidente de Ecuador, Rafael Correa, en un hospital de esta institución.

El presidente acusó a Carrión, quien entonces se desempeñaba como director de ese hospital, de negarse a abrir la puerta de ese centro cuando intentaba refugiarse ahí ante el asedio de los sublevados.

El coronel fue relevado de su cargo y encausado después de que el mandatario ecuatoriano lo acusara de ser cómplice de la sublevación, pero fue absuelto.

A finales de febrero pasado, Carrión anunció que plantearía una demanda contra el Estado ecuatoriano ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por "los daños y perjuicios" provocados por lo que él considera "una persecución política".

Su abogado, Vinicio Villa, destacó en la rueda de prensa que pese a la resolución no se van a quedar quietos y van a seguir la "lucha hasta instancias internacionales", porque esta decisión "no es una dádiva ni un regalo por parte del Estado".