La presidenta Cristina Fernández anunció el miércoles aranceles para la importación de bienes de capital a partir de julio en el marco de su política de protección de la industria nacional.

Fernández dijo en un acto oficial que esta es una medida necesaria "dadas las circunstancias, no de la Argentina sino del mundo", en referencia a la crisis que sufren los países desarrollados.

"Se hace imperioso sostener las políticas fuertemente contracíclicas y aún acentuarlas", señaló. La medida contempla que a partir del 1 de julio se fijará un arancel de 14% a los bienes de capital producidos localmente y otro de 2% para los bienes de capital no producidos en el país.

Por otra parte, la mandataria anunció que se prorrogará la vigencia del denominado "bono fiscal", un beneficio impositivo que favorece a las empresas, hasta el 31 de diciembre de 2012.

La mandataria señaló que el principal objetivo es proteger "el trabajo y la industria nacional". Se "beneficia a las provincias, especialmente Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, donde se concentra la actividad metalmecánica", agregó.

Según los considerandos de la medida, los aranceles apuntan a "neutralizar la competencia desleal originada en la creciente oferta de bienes de capital provenientes de países de extrazona, donde los niveles de actividad económica se deterioran cada vez más".

La prórroga del bono fiscal va acompañada de un pedido a las empresas beneficiadas a "mantener plantel de personal en el nivel máximo y realizar inversiones para mantener creciente demanda y fijar precios en niveles de competitividad internacional", dijo Fernández.

Desde principios de año el gobierno ha incrementado sus políticas proteccionistas al fijar mayores trabas a la importación de productos con el fin de que no se reduzca el superávit comercial.

La Unión Europea interpuso el 25 de mayo una demanda contra Argentina en la Organización Mundial de Comercio por los obstáculos que el país sudamericano pone a las compras al exterior.

La Unión Europea se quejó de una medida gubernamental de febrero que exige la aprobación previa de importaciones, lo que las retrasa sistemáticamente.

Fernández ha rechazado las denuncias de proteccionismo y dijo que, dentro del G20, su país es el que tiene "más libertad para invertir y comerciar". También destacó recientemente los altos aranceles que, a su entender, Europa aplica a algunos productos argentinos como la manteca o el arroz.

También se quejó de que Argentina no ha podido introducir limones y carne bovina a Estados Unidos desde hace diez años por las "barreras fitosanitarias" que aplica ese país y al respecto destacó que la carne vacuna de este país sudamericano es la mejor del mundo.