Al menos once civiles murieron hoy en la ofensiva lanzada por el régimen sirio contra la zona de Al Hafa, en la provincia mediterránea de Latakia, un área que es escenario de duros combates entre el ejército y los rebeldes, según la oposición.

El jefe del rebelde Ejército Libre Sirio (ELS) en Latakia, coronel Abdelaziz Kanan, dijo a Efe vía internet que continúan los bombardeos de las tropas gubernamentales en Al Hafa y Yabal al Akrad, donde los opositores temen una "gran masacre" y piden que sean consideradas "zona de desastre".

Las fuerzas del presidente sirio, Bachar al Asad, bombardean con helicópteros, tanques y proyectiles de mortero, mientras que los francotiradores se mantienen apostados en las azoteas de los edificios gubernamentales", afirmó Kanan.

El coronel rebelde señaló que el ejército ha incendiado los bosques cercanos y ha cortado los caminos para evitar que la población huya a Turquía, y que un gran número de oficiales y reclutas de Al Hafa han desertado.

Kanan pudo confirmar la muerte de al menos un joven de 18 años y de cuatro miembros de una familia, entre ellos dos niños, mientras que los grupos opositores Observatorio Sirio de Derechos Humanos y Comités de Coordinación Local informaron de que once civiles fallecieron en los bombardeos.

Este ataque del régimen es un intento de controlar la zona, según el Observatorio, que agregó que en los enfrentamientos entre las tropas y los rebeldes perecieron al menos seis soldados.

Estos sucesos, que no pueden ser verificados de forma independiente debido a las restricciones impuestas a la prensa por el régimen de Damasco, ocurren pese al despliegue sobre el terreno de una misión de observación de la ONU, integrada por soldados desarmados.

La oposición ha solicitado a los observadores que se trasladen a la zona para evaluar la situación, dijo Kanan, quien añadió que un grupo de expertos de la ONU ha intentado acceder pero las autoridades se lo han impedido.

También se registraron combates entre ambos bandos en las afueras de la ciudad de Saraqeb, en la septentrional provincia de Idleb, donde se oyeron fuertes explosiones y disparos de ametralladoras, de acuerdo con un comunicado del Observatorio.

Este grupo de derechos humanos documentó la muerte de tres militares gubernamentales, seis rebeldes y dos civiles en distintas acciones de violencia en esa región.

Por su parte, el grupo opositor Comités de Coordinación Local elevó la cifra total de víctimas en Siria en esta jornada a 45 fallecidos, la mayoría en las provincias de Latakia, Homs (centro), Hama (centro) e Idleb.

En Hama, ambos grupos denunciaron una nueva masacre perpetrada por las fuerzas del régimen en la localidad de Kafr Sita, donde se encontraron seis cadáveres calcinados en varias casas después de que se retiraran las tropas.

La violencia se ha recrudecido desde la masacre de Hula, perpetrada el pasado 25 de mayo y en la que murió un centenar de civiles a manos de grupos armados presuntamente vinculados al régimen de Al Asad.

Ello ha llevado a los rebeldes en el interior de Siria a romper su compromiso con el alto el fuego, que entró en vigor el 12 de abril, y que ha sido violado a diario.

El conflicto que comenzó entre la oposición y el régimen sirio en marzo de 2011 ha causado, según la ONU, más de 10.000 muertos, 230.000 desplazados internos y 60.000 refugiados en los países limítrofes.