Mientras los líderes mundiales buscaban una forma de solucionar la creciente deuda de Europa, en Estados Unidos los inversionistas se mantuvieron al margen.

Los precios de las acciones en la Bolsa de Valores de Nueva York cerraron el martes con una ligera alza, un pequeño respiro en un mercado que tuvo en mayo grandes pérdidas.

El promedio industrial Dow Jones ganó 26,49 puntos, 0,2%, y se ubicó en 12.127 unidades, su primer avance tras cuatro días de retrocesos. Operó en un rango de 75 puntos, uno de los más estrechos del año.

El Standard & Poor's 500 subió 7,32 puntos y quedó en 1.285,50. El índice compuesto Nasdaq ganó 18,10 puntos y quedó en 2.778,11 unidades.

El volumen de transacciones fue relativamente ligero, con 3.300 millones de títulos. Alrededor de tres emisoras ganaron por cada una que registró pérdidas.

En Europa, los mercados tuvieron cierres mixtos.

En Francia, el CAC-40 subió 1,07% y cerró en 2.967 puntos mientras que el DAX alemán retrocedió 0,5% a 5.969 unidades. Los mercados en Londres no operaron por segundo día consecutivo por las celebraciones en honor a la reina.

El martes, los ministros de finanzas y presidentes de los bancos centrales de las siete potencias económicas del mundo realizaron una teleconferencia de emergencia para hallar maneras de resolver la crisis de deuda de Europa. Existe la preocupación de que España y Chipre, cuyos sistemas bancarios están en crisis, necesitarán un paquete de asistencia económica extranjera.

"Tal como vimos con Lehman Brothers, cuando entra el miedo en el sistema bancario, se bloquea", comentó Jim Millstein, director ejecutivo de Millstein & Co.

La teleconferencia no dio ninguna solución concreta para Europa, al menos no públicamente. Muchos inversionistas que estaban dudosos sobre qué hacer el martes dijeron que esperan más claridad — y tal vez más decisión — a finales de este mes, después de las elecciones del 17 de junio en Grecia y de que los líderes de los 20 países más desarrollados (G20) se reúnan los días 18 y 19 del mismo mes en una cumbre en México.

Patrick O'Keefe, director de investigación económica en JH Cohn, dijo que el mercado está esperando un esquema sobre qué hacer en Europa y otras regiones.

España no es miembro del Grupo de los Siete, que realizó la conferencia telefónica, pero sí lo son Alemania y Estados Unidos. Al mismo tiempo que se realizaba la reunión, el presidente de gobierno español pedía ayuda a Europa. Poco antes, el ministro de finanzas de España había dicho que el país corría el riesgo de quedar sin la capacidad de obtener préstamos en el mercado abierto.

El rendimiento de los bonos de España a 10 años bajó a 6,31%, una cifra sumamente peligrosa. Otros países, entre ellos Grecia y Portugal, fueron obligados a pedir dinero a otros cuando su rendimiento alcanzó el 7%.

El dilema de Europa es decidir si la solución es aumentar el gasto público o disminuirlo. Los países más fuertes, como Alemania, son renuentes a pagar por la asistencia financiera para los más débiles. Cualquier solución causará molestias.

En Estados Unidos, las constructoras Lennar y PulteGroup subieron más de 6% cada uno, Starbucks perdió 3% y JC Penney bajó 4%, lo mismo que Facebook.