Residentes de barriadas y defensores del medio ambiente se manifestaron el martes en la capital para exigir la protección de los manglares en la bahía de Panamá y rechazar rellenos en la zona que puedan causar inundaciones.

Pobladores del corregimiento o cantón de Juan Díaz, al este de la capital, protestaron a la salida de una de las autopistas que bordea la bahía de Panamá, contra un reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia que suspendió temporalmente el estatus de área protegida que ostentaba desde 2009 esa zona, rica en humedales.

"Lamentablemente el Día Mundial del Medio Ambiente nos lo han convertido en Panamá en una fecha de duelo y de luto", se quejó durante la protesta el representante de Juan Díaz, Javier Sucre.

Para el activista ambiental Félix Wing, la medida judicial "abre la puerta para la tala y destrucción de manglares y la proliferación de rellenos".

Barriadas aledañas a la bahía han sufrido inundaciones en los últimos años y sus residentes aseguran que fueron ocasionadas por rellenos.

El fuerte desarrollo inmobiliario y turístico de los últimos años en la capital ha tenido lugar frente a la bahía, la cual es sometida a su vez a un multimillonario proceso de saneamiento.

La bahía sirve de reposo para aves playeras que emigran desde Norte a Sudamérica, según los expertos.

Las autoridades estiman que el humedal de la bahía tiene una extensión de más de 85.000 hectáreas, 39.000 de las cuales corresponden a la superficie terrestre y 45.000 son marinas.

La Autoridad Nacional del Ambiente declaró la bahía como zona protegida hace cinco años, pero el reciente fallo judicial argumentó que esa entidad debió someter la decisión a consulta pública antes de aprobarla.