La llegada del transbordador espacial Enterprise a su nuevo hogar en el Intrepid de Nueva York, el legendario portaaviones convertido en museo naval, ha sido retrasada hasta mañana debido a las condiciones meteorológicas, que impidieron que la nave fuera remolcada hoy por el río Hudson.

El último viaje del Enterprise hasta el museo de la Gran Manzana se ha postergado un día "a causa de las inclemencias climatológicas, que están retrasando los trabajos de preparación necesarios para trasladar y montar el transbordador en su destino final", anuncia el museo en su página web.

El Enterprise, cuyo traslado a Nueva York ha generado una gran expectación, se encuentra ahora de forma temporal en la costa del vecino estado de Nueva Jersey, adonde viajó el domingo desde el aeropuerto internacional John F. Kennedy (JFK), en el que se encontraba desde finales de abril.

En su viaje desde el JFK hasta el puerto Elizabeth de Nueva Jersey durante este fin de semana, el transbordador de la agencia espacial estadounidense sufrió daños en su ala derecha al colisionar con un puente, según relata uno de los encargados del traslado, Dennis Jenkins, en la web collectSPACE.

"La madre naturaleza no nos sonrió. Justo cuando la barcaza que lo llevaba cruzó el puente, el viento empujó el ala derecha hacia uno de los pilares", detalla Jenkins, quien asegura que "afortunadamente, el daño parece ser puramente cosmético" y no parece haber afectado la estructura o mecanismos" del aparato.

Nombrado Enterprise para recordar la popular nave insignia de la flota de la Federación Unida de Planetas de la serie televisiva "Star Trek", el transbordador viajará previsiblemente este miércoles hasta el museo Intrepid encima de una barcaza con la que surcará el río Hudson.

Tras su llegada, el transbordador será izado por una grúa que lo colocará en la plataforma del Intrepid, un legendario portaaviones de la Marina estadounidense convertido en museo flotante en 1982 que será su nuevo hogar a partir de mañana, siempre y cuando el tiempo lo permita.

Se prevé que a partir de mediados de julio abra al público la exposición que permitirá ver de cerca esta nave, construida entre 1974 y 1975 y que nunca realizó una misión al espacio, pues fue el prototipo para construir otros transbordadores que sí realizaron misiones espaciales.

Con el Enterprise se trabajó para que las naves pudieran retornar a tierra y ser usadas repetidas veces, y la nave sí que efectuó cinco vuelos atmosféricos libres, planeando, en ensayos de cómo aterrizarían sus sucesores al final de las travesías orbitales.