El Partido Nacional o "Blanco", principal de la oposición en Uruguay, impulsó hoy una moción de censura en el Parlamento para el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, en medio de críticas a la política carcelaria del país y para exigir su renuncia.

Durante más de seis horas el diputado blanco José Carlos Cardozo interpeló a Bonomi por lo que dijo es "una desastroza política carcelaria" y por su "fracaso" en la gestión.

El legislador aseguró en sala que el ministro del Interior "le mintió a los uruguayos y al Parlamento" durante un reciente motín carcelario.

"Con el ministro Bonomi tenemos divergencias radicales y por eso impulsamos la moción de censura", afirmó Cardozo en una conferencia de prensa.

Bonomi lamentó el "bajo nivel" de la discusión, calificó de "maniobra política" la acción del diputado y afirmó que "una discusión tan pobre no le sirve ni al Gobierno ni a la oposición".

Durante el debate se informó que desde el 2009 el actual Gobierno y el anterior, también de la coalición de izquierda Frente Amplio (FA), gastaron 50 millones de dólares para realizar mejoras en las cárceles del país.

"Pero igual son un desastre, los motines se suceden y las condiciones de vida son deplorables", afirmó el diputado opositor.

Debido a la moción de censura presentada por el Partido Nacional, la Cámara de Diputados deberá volver a reunirse en un plazo de 48 horas para estudiar el pedido.

Sin embargo, es muy difícil que el pedido de censura al ministro del Interior para exigir su renuncia tenga éxito debido a que el oficialismo tiene la mayoría y apoya en bloque al ministro.

Bonomi es considerado uno de los más cercanos colaboradores del presidente José Mujica, que en más de una oportunidad salió en su defensa debido a críticas de la oposición.

El relator de la OEA sobre Derechos Humanos en las cárceles, Rodrigo Escobar, durante la visita que hizo a Uruguay el pasado año dijo que la situación en los principales centros de reclusión del país es "muy grave" y "lamentable".

En la principal cárcel de Montevideo "la situación es de violación generalizada a los derechos humanos", señaló el experto y calificó como "infrahumanas" las condiciones en que están alojados los reclusos.

Destacó el "esfuerzo de las autoridades" por mejorar la situación pero aseguró que "queda mucho trabajo por hacer".