La oposición argentina sometió hoy a un duro examen al candidato del Gobierno a fiscal general, Daniel Reposo, durante una sesión que se prolongó más de diez horas en el Senado y que terminó con la aprobación del trámite parlamentario para su nombramiento de la mano de la mayoría oficialista.

Senadores de la opositora Unión Cívica Radical acusaron a Reposo de supuestamente haber mentido en su currículum, donde afirma haber sido secretario de la sede argentina de la Asociación Internacional de Abogados y Juristas Judíos.

También le acusaron de no haber cumplimentado un curso de actualización en derecho societario de la Universidad de Buenos Aires que figuraba entre sus antecedes.

Reposo fue propuesto por la presidenta argentina, Cristina Fernández, en reemplazo de Esteban Righi, quien renunció al cargo de procurador general en abril pasado a raíz de una denuncia del vicepresidente argentino, Amado Boudou.

En abril pasado Boudou desató un escándalo al asegurar que recibió ofertas de ayuda para evitar "problemas judiciales" de parte de un estudio de abogados de familiares de Righi, quien negó tales acusaciones y renunció al cargo.