Johnson & Johnson se propone dejar de vender implantes quirúrgicos pélvicos para tratar problemas de salud femeninos que han sido vinculados a lesiones y han provocado centenares de demandas.

La compañía envió el lunes una carta a jueces en Nueva Jersey y Virginia Occidental que tienen a su cargo las demandas de los pacientes. La firma dijo que planea discontinuar cuatro productos de malla a lo largo de los próximos tres a nueve meses.

La malla de plástico se utiliza para fortalecer la pared pélvica en casos de prolapso de órganos pélvicos, en el cual la vejiga u otros órganos reproductivos se deslizan hasta la vagina. Aproximadamente unas 75.000 mujeres se sometieron el año pasado a cirugía de prolapso en la que les insertaron esas mallas por la vagina. Un procedimiento similar con una incisión en el abdomen es menos común.

J&J afirmó que los productos de malla son seguros y que no los está retirando.

"Nuestra decisión de discontinuar estos productos se basa en su viabilidad comercial en vista de la cambiante dinámica del mercado, y no está relacionada con la seguridad ni la eficacia", dijo en una declaración la firma con sede en New Brunswick, Nueva Jersey.

Pero la Administración de Alimentos y Medicamentos reportó el año pasado que los implantes se habían asociado a mayores tasas de dolor, hemorragia e infección en comparación con la cirugía tradicional con sutura. La agencia dijo que el 10% de las mujeres experimentaban erosión o exposición de la malla dentro de los 12 meses posteriores al implante. Más de la mitad de las mujeres requirieron cirugía complementaria para remover la malla. Algunas requirieron dos o tres operaciones.

A la vez, la agencia dijo no haber hallado evidencias de que el uso del implante tuviese mejor resultado que la cirugía tradicional.