Los ministros de Finanzas y presidentes de bancos centrales de los siete países más ricos del mundo sostuvieron el martes una teleconferencia de emergencia para revisar las alternativas políticas que analizan los líderes europeos para forjar una unión financiera y fiscal más firme en Europa.

Después de la conferencia, la Casa Blanca dijo creer que los líderes europeos mostraron un "mayor sentido de urgencia" sobre cómo enfrentar una crisis que amenaza a la economía de Estados Unidos.

El portavoz de la Casa Blanca Jay Carney dijo que el presidente Barack Obama se congratuló por lo que Carney calificó de "una acción europea acelerada" para evitar un colapso de la eurozona que pudiera tener consecuencias mundiales.

"Los líderes europeos parecen estarse moviendo con un mayor sentido de urgencia y nos congratulamos. Esperamos ver una acción europea acelerada durante las próximas semanas", dijo Carney. "Un paso para fortalecer el sistema bancario europeo sería de importancia particular durante este período", agregó.

En una declaración, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos dijo que los funcionarios financieros del G7 acordaron observar atentamente los acontecimientos antes de la cumbre del Grupo de las 20 principales economías el 18 y 19 de junio en Los Cabos, México. Se espera que la crisis de la deuda europea sea el tema principal de discusión en ese encuentro.

Los países del G7 son Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón. El G20 incluye a las naciones del G7 y a potencias económicas emergentes, como China, India y Brasil.

Washington fue representado en las discusiones financieras del G7 por el secretario del Tesoro Timothy Geithner y por el director de la Reserva Federal Ben Bernanke.

Bernanke tiene programado comparecer el jueves sobre la situación económica ante la Comisión Económica Conjunta del Congreso. Se prevé que enfrente un amplio interrogatorio acerca del impacto de la situación europea sobre el crecimiento estadounidense y lo que podría hacer la Reserva Federal para contrarrestar las dificultades económicas ocasionadas por los problemas europeos.

El Departamento del Trabajo reportó la semana pasada que la nación creó apenas 69.000 empleos en mayo, la menor cantidad en un año, y aproximadamente la mitad de lo que esperaban los economistas.