El Marco Jurídico para la Paz, que le entrega herramientas al Gobierno colombiano para adelantar futuras negociaciones de paz con las FARC y el ELN, superó hoy el séptimo de ocho debates a que es sometida la iniciativa en el Congreso, informaron fuentes del legislativo.

La iniciativa tuvo 13 votos a favor y uno solo en contra en la Comisión Primera del Senado, que aclara que los beneficios de la ley solo podrán entregarse al término de una eventual negociación de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

El proyecto será discutido, posiblemente la próxima semana, en la plenaria del Senado, en el octavo y último debate.

Como lo había anticipado el Gobierno, el proyecto cierra todas las posibilidades para que se acojan al mismo integrantes de bandas criminales y narcotraficantes.

El ponente y autor de la iniciativa y de la coalición de Gobierno, senador Roy Barreras, dijo a periodistas que con el texto aprobado se cierra "la puerta a todo aquel que haya cometido delitos por fuera del marco del conflicto".

Agregó que el proyecto tampoco acogerá a autores de falsos positivos (ejecuciones extrajudiciales), exfuncionarios del liquidado Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) y cualquier servidor público que haya cometido delitos a órdenes de las FARC o paramilitares.

El proyecto deja, sin embargo, abierta la posibilidad de que los desmovilizados de grupos ilegales que se acojan a una negociación con el Estado, tengan vocería política y elegibilidad, siempre y cuando no sean responsables de delitos de lesa humanidad o crímenes de guerra.

"La ciudadanía debe estar tranquila que solamente tienen cabida los autores del conflicto que puedan desmovilizarse, decir la verdad en favor de las víctimas y acogerse a las mecanismos de justicia transicional y bajo las condiciones que del país lo permitan, hoy no hay condiciones para beneficiar a nadie", insistió Barreras.

Por su parte, el legislador Hernán Andrade Serrano (Partido Conservador), indicó que con la aprobación del proyecto, se abre una ruta para hacer más fácil el camino a la paz.

A su turno, el senador opositor, Luis Carlos Avellaneda (Polo Democrático Alternativo, PDA, izquierda), indicó que la guerrilla debe demostrar que quiere "entrar a los caminos de paz" con la liberación de niños reclutados y dejar de sembrar minas antipersona.

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, había señalado en su momento que el proyecto no incluía indultos ni amnistías, y no permitía que jefes guerrilleros ostenten cargos públicos.

"Ni 'Timochenko' (alias de Rodrigo Londoño Echeverri, jefe máximo de las FARC) ni ninguno de los cabecillas de la guerrilla van a llegar a cargos de elección popular por causa del Marco Jurídico para la Paz", dijo Santos.

Según el gobernante, la ley permitirá legislar para hacer "más viables las desmovilizaciones" y agilizar la Justicia, frente al atasco que generó Justicia y Paz, el marco jurídico que a partir de 2005 permitió la desmovilización de 31.000 paramilitares a cambio de beneficios jurídicos.

La aprobación de la iniciativa se vio enrarecida porque el fin de semana circuló un presunto comunicado de las FARC en el que celebraban el Marco Jurídico para la Paz y estarían dispuestas a dejar las armas y a desmovilizarse.

La misma guerrilla señaló que ese comunicado es apócrifo y luego el portal radiocafestereo.nu, afín a su organización, admitió que fue "hackeado".