El ministro español del Interior, Jorge Fernández Díaz, aseguró hoy que no habrá ni tratamientos, ni indultos colectivos para los presos de la organización terrorista ETA.

"Ni hemos negociado, ni estamos negociando, ni negociaremos jamás" con la banda terrorista, afirmó el responsable de Interior en un acto en Pamplona, en el norte de España.

ETA anunció el pasado 20 de octubre "el cese definitivo de su actividad armada" después de haber asesinado a más de 800 personas en su lucha por la independencia del País Vasco.

Para Jorge Fernández Díaz, el anuncio del cese de su actividad terrorista no se debió a "razones éticas o morales", sino que estuvo motivado porque el Estado democrático, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y los jueces y fiscales "la han derrotado".

El ministro añadió en este contexto que "no basta con su cese definitivo" de actividad, sino que es necesaria la "disolución incondicional" de la banda terrorista.

"Que lo anuncien, que entreguen las armas y que desmantelen sus diezmadas estructuras", agregó el ministro, quien destacó que las fuerzas de seguridad españolas tienen capacidad suficiente para verificarlo, por lo que no consideró necesarios los verificadores internacionales.

Esos verificadores "no han sido necesarios para derrotar a ETA ni lo van a ser para su disolución incondicional", añadió Fernández Díaz, quien destacó que "no va a haber negociación política ni con ETA ni con sus presos", ya que el Estado de Derecho "no puede negociar con una organización terrorista".

Señaló también que a los presos de la organización terrorista, como a los demás encarcelados, "les queda el cumplimiento de sus condenas en el marco de la ley y les queda por supuesto la posibilidad de la reinserción", y con ese objetivo el Ministerio de Interior elaboró el programa de reinserción individualizada.

Ese programa no se refiere exclusivamente a los presos de ETA, ya que en España hay un millar de presos por delitos de terrorismo, de los que la mitad son de ETA y, la otra mitad, pertenecientes al crimen organizado, el yihadismo y la banda Grapo, puntualizó.

El Gobierno español anunció el pasado 26 de abril un plan de reinserción para presos condenados por delitos de terrorismo, que incluye a los de ETA, otros grupos armados y también del crimen organizado.

ETA tiene en la actualidad unos 700 presos, de ellos 559 en cárceles de España y la mayoría de los restantes en Francia.

Cuando anunció el cese de la violencia el pasado 20 de octubre llevaba más de dos años sin cometer atentados y había declarado un alto el fuego en enero de 2011 acuciada, según las fuerzas de seguridad españolas, por su extrema debilidad tras las sucesivas detenciones de sus cabecillas y la desarticulación de sus grupos armados en España y Francia.