El vicepresidente de Nicaragua, Omar Halleslevens, negó hoy que el Gobierno esté persiguiendo a un grupo de desmovilizados que se ha declarado bajo espionaje por exigir beneficios sociales al Estado.

"En este país nadie puede hablar de persecución política. Este es un país eminentemente democrático", dijo a periodistas Halleslevens, exjefe del Ejército nicaragüense.

El vicepresidente sostuvo que en Nicaragua "hay un ambiente donde todo el mundo se puede expresar".

El Consejo Nacional de Defensores de la Patria "Camilo Ortega", que aglutina a un grupo de desmovilizados que exigen al Estado beneficios sociales, se declararon este lunes "perseguidos políticos" y "dispuestos a ir a una lucha".

El líder de esa organización, Carlos Ramírez, denunció ante un organismo no gubernamental que son perseguidos, investigados y hasta fotografiados por supuestos policías vestidos de civil.

Al menos 30 de esos desmovilizados, que demandan parcelas de tierra para cada uno, títulos de propiedad, atención médica especializada y pensiones vitalicias y por discapacidad, resultaron heridos en un enfrentamiento con la Policía Nacional la semana pasada en Managua, cuando se manifestaban sobre la vía pública.

Los exmilitares han efectuado nueve protestas en distintos puntos del país desde febrero y la semana anterior ingresaron a la fuerza al jardín principal de la Asamblea Nacional, en demanda de pensiones y parcelas de tierra.

El Consejo Nacional de Defensores de la Patria "Camilo Ortega" también acusa al Gobierno de Daniel Ortega de no cumplir con unos compromisos firmados el 15 de marzo de este año y aseguraron que si el Ejecutivo no reinicia negociaciones el próximo viernes, reactivarán sus protestas.

Los ahora reclamantes pertenecían al extinto Ejército Popular Sandinista (EPS) en los años ochenta del siglo pasado, cuando Ortega gobernó por primera vez Nicaragua y combatieron con las armas a la Resistencia Nicaragüense, conocida como la "Contra" y financiada por Estados Unidos.