El hasta ahora embajador de EE.UU. en Siria, Robert Ford, seguirá siendo el representante de Washington "para el pueblo sirio", pese a haber sido declarado persona no grata por Damasco, indicó hoy el Departamento de Estado.

El segundo portavoz de esa agencia federal, Mark Toner, consideró hoy un "gesto vacío" la orden de salida de Siria de los embajadores de España, Estados Unidos, el Reino Unido, Turquía, Francia, Italia y Suiza, países que la semana pasada expulsaron a los representantes sirios de su territorio.

"Él (Ford) va a seguir siendo nuestro embajador para el pueblo sirio. Va a seguir manteniendo contacto con la oposición siria. Va a continuar nuestros esfuerzos para apoyar la transición política pacífica por la que ha luchado tan valientemente el pueblo sirio", aseguró Toner en su conferencia de prensa diaria.

Ford se encuentra en Estados Unidos desde febrero, cuando el Gobierno de Barack Obama decidió cerrar su embajada en Damasco, y se mantiene desde entonces en contacto con el pueblo sirio a través de la legación de Polonia, que ejerce de poder protector de EE.UU. y que se mantendrá abierta, según confirmó Toner.

El diplomático estadounidense, que despertó la ira del régimen sirio al viajar al bastión rebelde de Homs meses después del inicio de las protestas, mantiene una activa página en la red social Facebook en la que publica información y fotografías aéreas de Siria.

Toner subrayó, además, el apoyo de Estados Unidos al plan del enviado especial de la ONU Kofi Annan, que se reunirá este viernes en Washington con la secretaria de Estado, Hillary Clinton.

"Todavía apoyamos el plan de Annan", aseguró Toner después de que los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) -Arabia Saudí, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Baréin, Catar y Omán- expresaran hoy sus dudas de que se pueda llegar a una solución mediante la iniciativa del ex secretario general de la ONU.

Estados Unidos ve a Rusia como un actor clave en la resolución del conflicto en Siria, y particularmente en la relación con el presidente Bachar Al Asad.

Toner coincidió hoy con Moscú en que la renuncia de Al Asad al poder, algo que Washington exige desde hace meses, no es necesariamente una "condición previa" para el proceso de paz en el país.

"Para que ambos lados puedan sentarse y conversar, no es necesario que Al Asad haya abandonado, pero ninguna transición puede incluir a Al Asad", matizó el portavoz.