Los congresistas Javier Diez Canseco y Rosa Mavila presentaron hoy su renuncia a la alianza gobernante Gana Perú y pidieron la salida del presidente del Consejo de Ministros, Óscar Valdés, al que acusaron de estar promoviendo la represión de las protestas sociales.

Diez Canseco, hasta hoy uno de los congresistas más reconocidos del oficialismo, dijo que Valdés, un empresario y exmilitar, aplica una política de confrontación y negación constante al diálogo con las comunidades en conflicto.

Añadió que no se están cumpliendo los principios con los que Gana Perú llegó a la presidencia con Ollanta Humala, que incluían "compromisos fundamentales" con la población como el respeto a los derechos humanos.

"Estos principios han sido sistemáticamente violados desde la asunción al 'premierato' (presidencia del Consejo de Ministros) de Óscar Valdés, quien ha tenido una política de confrontación constante que ya ha dejado doce muertos", señaló Diez Canseco en una rueda de prensa.

Los legisladores expresaron su solidaridad con su colega Veronika Mendoza, quien también renunció a la bancada oficialista tras haber sido acusada por algunos medios locales de haber soliviantado las protestas antimineras en la provincia sureña de Espinar.

Después de que esas protestas se saldaran con la muerte de dos personas y decenas de heridos, Mendoza fue acusada de haber manipulado un informe oficial que señalaba que la mina Tintaya, de la suiza Xstrata, producía contaminación en Espinar.

La legisladora ha defendido la veracidad del informe que citó y criticó al Gobierno por no haber defendido su postura.

Rosa Mavila dijo, por su parte, que el Gobierno de Humala ha implementado políticas sociales focalizadas en la lucha contra el hambre limitadas a un programa económico neoliberal.

"La lucha contra el hambre no se puede focalizar, el hambre es universal en nuestro país...no puede limitarse solo a subsidios de corte coyuntural", enfatizó.

La congresista confesó que el tratamiento que le han dado las autoridades a las protestas en Espinar, que también llevaron a la reclusión en una cárcel del alcalde provincial, Óscar Mollohuanca, les ha "causado rebeldía justa".

"Una democracia política que se respete no puede tener una política monocorde como la que aplica el 'premier', que decreta el estado de emergencia", señaló.

Aclaró que ellos no están en "contra la minería con desarrollo humano e inclusión", pero reiteró que "la democracia política no puede verse con el rasero de la violación a los derechos humanos".

"Estamos en un escenario en el fondo de una concepción disciplinaria no genuinamente democrática de los conflictos sociales en el país", enfatizó.

Mavila dijo que, por ese motivo, tanto ella como Diez Canseco piensan que no pueden "encubrir una situación" y tampoco "soslayar que se ataque a una joven congresista".

"Nosotros tenemos una trayectoria antigua, legítima, honesta, de defensa de los derechos humanos en el país y de convicción democrática y la democracia no se mide con estados de emergencia", dijo.

Los dos congresistas remarcaron que a partir de ahora asumirán la condición de independientes en el parlamento y admitieron que otros miembros de la bancada oficialista están descontentos con las acciones del Ejecutivo.

La renuncia de los congresistas fue calificada por el presidente del Congreso, el oficialista Daniel Abugattás, como un acto de transfuguismo.

"Yo personalmente creo que esto es transfuguismo porque no estamos respetando la voluntad del pueblo. El pueblo votó por 47 congresistas de Gana Perú, no por congresistas de determinado partido. Gana Perú se presentó como un todo y en mí opinión sí se puede calificar eso como transfuguismo", declaró a los periodistas.