El director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, cree que el escritor Carlos Fuentes merece el título de embajador permanente del 'Territorio de la Mancha'. Una idea, que junto al carácter cervantino del autor y su amor por la lengua mestiza, han marcado hoy el primer homenaje tras su muerte.

Un homenaje que se ha llevado a cabo en la sede del Instituto Cervantes, donde escritores y amigos se han reunido ante un auditorio lleno para recordar a este escritor mexicano, que falleció el pasado 15 de mayo de forma repentina.

Víctor García de la Concha, los escritores Juan Goytisolo, José Manuel Caballero Bonald y Julio Ortega, profesor de la Universidad de Brow en Estados Unidos, han repasado la obra del que fuera impulsor del llamado boom latinoamericano, junto con Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa y Julio Cortazar.

Precisamente a este apartado del boom latinoamericano, donde Fuentes (Panamá 1928-México 2012) irrumpió con su novela "La región más transparente", en 1958, han hecho referencia todos los participantes en el acto.

"Fuentes buscaba un idioma que no solo reflejara la realidad sino que mostrara otra realidad", ha comentado de la Concha, para quien el escritor entró de lleno en la novela moderna y consiguió la plena autonomía de la imaginación para luego acuñar una creación verbal maravillosa, el Territorio de la Mancha.

"Un mancha lingüística en expansión creciente de mas de 400 millones de hablantes, de flujo migratorio que constituye la nueva realidad mestiza del siglo XXI. Una mancha en expansión del mestizaje de la propia lengua", ha precisado el exdirector de la Real Academia de la Lengua.

Y tras la presentación de un vídeo con imágenes de Carlos Fuentes a lo largo de su vida, repleta de libros y viajes por el mundo, y que ha comenzado con su discurso de inauguración en el III Congreso de Lengua, celebrado en Valladolid, el poeta y narrador José Manuel Caballero Bonald ha resaltado la vertiente analítica y ensayística del autor mexicano alrededor de la novela en castellano y el entorno en el que ésta se ha enmarcado.

Bonald, el poeta de la generación de posguerra, de la llamada generación de los 50, ha recordado el libro de Fuentes, "que dio carácter fundacional" a esta corriente, a su entender, con el título "La nueva novela hispanoamericana", publicado en 1969.

"En este libro se estudian cinco novelistas contemporáneos: Vargas Llosa, Alejo Carpertier, García Márquez, Julio Cortázar y Juan Goytisolo y este libro unido a 'La geografía de la novela' y a uno de los últimos libros del autor, 'La gran novela Latinoamericana", corroboran esa continuación de conocimientos que otorga una palmaria excelencia a la obra de Fuentes".

Carlos Fuentes inaugura ese nuevo capítulo de la litera del XX con sus agudos juicios sobre de la novela hispanoamericana que resultaron clarificadores y tuvieron algo de proféticos. Sin proponérselo, Fuentes fija el acta del boom y busca las causas histórica de este apogeo, ha subrayado Bonald.

"Un fenómeno -continúa- que afectó por igual a todas las literaturas escritas en castellano y a su rehabilitación y que reivindica la necesidad de ser escritura ante todo con un mestizaje lingüístico, herederos de los cronistas de Indias, los grandes intérpretes de la lengua hispánica",

"Lo que había muerto no era la novela, sino la forma burguesa y esa destrucción de ese lenguaje envejecido dejó paso a una nueva realidad literaria", concluye Bonald.

Juan Goytisolo, amigo íntimo del autor de "La muerte de Artemio Cruz", muy afectado por su muerte, y al que le ha dedicado infinidad de textos a lo largo de su vida, hoy solo quiso tener unas palabras de recuerdo.

"Fuentes -dice- nunca puso la pluma al servicio de los poderosos y fue un crítico imparable de la sociedad mexicana que retrató con una certeza e imaginación y visionaria que podíamos calificar de goyesca".

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Carmen Sigüenza