Ministros asistentes a la Asamblea General de la OEA, que termina hoy en Bolivia, coincidieron en que acabar con el hambre asegurará el desarrollo, al tiempo que alertaron sobre la paradoja de una región rica en alimentos donde aún 53 millones de personas padecen hambre o desnutrición.

El canciller de Argentina, Héctor Timerman, dijo que las mayores causas del hambre son la desigual distribución de los ingresos y las distorsiones del comercio internacional, originadas, según él, por medidas proteccionistas de los países desarrollados.

Agregó que las exportaciones agrícolas de los países en desarrollo eran el 16,9 % del total mundial en 1970, pero se redujeron a solo un 6,1 % en 2007, mientras que las economías desarrolladas redujeron sus compras de alimentos en el mismo período de 15,6 a 3,8 %.

El ministro de Argentina, uno de los mayores países productores de alimentos del mundo, destacó que América posee recursos naturales que permiten brindar comida suficiente para la población presente y las futuras generaciones.

A su vez, la ministra de Exteriores de Colombia, María Ángela Holguín, dijo que el continente enfrenta la paradoja de que tiene capacidad para producir suficientes alimentos pero también padece altos índices de desnutrición.

Para ilustrar la importancia de la seguridad alimentaria, principal tema de la Asamblea, Holguín mencionó estudios de la FAO que dicen que en 2015, pese a que muchas naciones cumplirán sus objetivos de reducción del hambre, en los países en los desarrollo habrá aún 600 millones de desnutridos.

La secretaria de Estado adjunta de EE.UU. para el Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson, opinó que "una verdadera seguridad alimentaria depende de la reducción de las barreras al comercio agrícola", según un discurso que no pudo leer este lunes en la Asamblea por los retrasos de la agenda.

"Si bien todos reconocemos que cada gobierno en esta sala, entre ellos el mío, se enfrenta a importantes obstáculos políticos y económicos para implementar una mayor apertura a los productos agrícolas, este paso podría contribuir considerablemente a la seguridad alimentaria del hemisferio", agrega el texto divulgado hoy.

La subsecretaria de Asuntos Políticos de la Cancillería de Brasil, Vera Machado, dijo que los gobiernos tienen la convicción de que si no se solucionan las necesidades alimentarias y nutricionales en la región, no habrá desarrollo social y económica satisfactorios.

El canciller de Perú, Rafael Roncagliolo, dijo que la seguridad alimentaria es un tarea prioritaria en la región, porque en el acceso a los alimentos se manifiestan la exclusión y la inequidad.

Agregó que "la crisis alimentaria, tal como lo ha señalado la FAO, es también producto de la acción especulativa de grandes conglomerados trasnacionales".

El ministro de Exteriores de Chile, Alfredo Moreno, pidió seguir analizando el concepto de "seguridad alimentaria con soberanía" que propuso Bolivia, porque su significado "aún no ha sido consensuado con los miembros de la FAO y el sistema de las Naciones Unidas".

En cambio, su colega ecuatoriano, Ricardo Patiño, celebró que se hable de "seguridad alimentaria con soberanía", porque, según dijo, ese concepto se encuentra en la Constitución de su país.