Un atacante suicida hizo estallar el lunes un automóvil cargado de explosivos frente a la oficina principal de asuntos religiosos de los chiíes en Irak, despedazando la fachada del edificio y matando a 23 personas, el atentado más letal en el país en tres meses, informaron las autoridades.

Más de 70 personas quedaron heridas por la explosión, la cual también hizo añicos los cristales cercanos y dañó automóviles en el área céntrica de Bab al-Muadham en Bagdad, dijeron dos policías. Los bomberos buscaban sobrevivientes entre los escombros de la construcción de tres pisos.

En aparente represalia, un obús de mortero cayó cerca de la oficina principal de asuntos religiosos suníes en el noreste de Bagdad el lunes más tarde, pero no provocó daños ni lesiones.

En los últimos años la violencia ha disminuido mucho en Irak, pero aún suelen ocurrir ataques contra oficinas gubernamentales e integrantes de las fuerzas armadas, en un intento por socavar a la coalición gobernante suní. La explosión del lunes se produjo en momentos de una larga parálisis política causada por tensiones sectarias.

Adel Ahmed, un empleado del Departamento de Salud de Bagdad, dijo que leía un periódico en su oficina cerca del edificio de asuntos religiosos cuando escuchó la explosión, aproximadamente a las 11 de la mañana.

"El techo cayó sobre mi cabeza. Tuve heridas ligeras en la cabeza y me caí", relató Ahmed a The Associated Press en una entrevista telefónica. Dijo que llegó hasta el lugar de la explosión y vio a gente herida que gritaba pidiendo ayuda. "La vista era horrible", agregó.

El edificio dañado albergaba la así llamada fundación chií, un departamento que supervisa los asuntos religiosos de esa rama del islam, lo cual incluye sitios sagrados y mezquitas en todo Irak.

La explosión fue causada por un atacante suicida, dijeron policías. Un médico en un hospital cercano confirmó la cifra de muertos. Todos hablaron bajo condición de no ser identificados porque carecen de permiso para dar información.

El ataque del lunes fue el más letal en Irak desde el 5 de marzo, cuando agresores que ondeaban la bandera de combate de al-Qaida balearon a 25 policías en el poblado de Haditha, en el oeste de Irak. La semana pasada, una serie de explosiones mató a 17 personas en Bagdad y a una en el poblado norteño de Mosul.

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El periodista de The Associated Press Sameer N. Yacoub contribuyó con este despacho.