El Gobierno de Perú tiene el reto de retomar la paz social mediante el diálogo, para preservar el crecimiento económico y la llegada de inversionistas, afirmó hoy el ministro peruano de Economía, Luis Miguel Castilla.

"Tenemos ante nosotros un reto importante que es retomar la paz social vía el diálogo, preservar el estado de derecho, eso es fundamental. En eso estamos abocados", declaró Castilla a la cadena estatal TV Perú.

El Gobierno de Ollanta Humala afronta una serie de conflictos sociales contra la minería en el país, los principales de ellos en la norteña Cajamarca, contra el proyecto aurífero Conga, y en la sureña Espinar, contra la mina Tintaya, de la suiza Xstrata.

En el caso de Conga, que planea desarrollar la minera Yanacocha, los manifestantes exigen que se declare inviable el proyecto, que consideran que dañará las reservas de agua, mientras que en Espinar se pide que Xstrata realice estudios de impacto ambiental e incremente el aporte económico voluntario que otorga a la provincia.

Castilla señaló hoy que la conflictividad social preocupa a los inversores y que por ese motivo el Ejecutivo busca establecer las bases del diálogo "en el marco del cumplimiento de la ley".

El ministro confirmó que existen proyectos mineros por más de 50.000 millones de dólares, que están a la espera de que se solucionen los conflictos sociales en el país.

"Estamos trabajando en ser un país que tenga estado de derecho y que la seguridad jurídica prevalezca", aseveró.

Enfatizó, además, que Perú requiere de esa inversión para continuar su crecimiento económico y luchar contra los problemas de exclusión social.

Según señaló el ministro, la renta minera genera el 20 % de los ingresos fiscales de su país y las actividades de ese sector representan el 60 % de las exportaciones peruanas.

"El país crece a medida que crece el sector minero. Los niveles de producción de minerales han ido cayendo, pero los valores se han mantenido porque los precios se han mantenido", acotó.

El ministro remarcó que el reto de Perú es diversificar su producción y apuntar a sectores con mayor generación de valor agregado y demanda de mano de obra.

Estos "son básicamente los sectores no tradicionales porque allí hay innovación y hay puestos de trabajo que se crean", concluyó.