El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, espera que el "deshielo" en las relaciones entre España y Argentina se produzca antes de la Cumbre Iberoamericana de Cádiz y que la presidenta Cristina Fernández asista a esta cita, convocada para mediados de noviembre.

En declaraciones a los periodistas que cubren el viaje de trabajo del rey de España a Brasil y Chile, García-Margallo subrayó que hará "todo lo posible" para que la presidenta argentina participe en la reunión de Cádiz, porque, según argumentó, las cumbres no sólo están para tratar los asuntos en los que se está de acuerdo, sino también para abordar las cuestiones sobre las que se discrepa.

El jefe de la diplomacia española destacó que la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, confirmó ayer su asistencia a la cita de Cádiz durante la reunión que mantuvo con el rey en el palacio presidencial de Planalto, en Brasilia, y ahora ambas naciones intentan cuadrar agendas para que, después de la cumbre, permanezca en España en visita de Estado a este país.

Sin aludir al contencioso con Argentina por la expropiación de YPF a Repsol, don Juan Carlos reafirmó ayer ante Rousseff el compromiso empresarial español de invertir en el mercado brasileño con unas palabras en las que elogió a Brasil por entender bien "que son las economías más abiertas y que mejor respetan el principio de seguridad jurídica las que más bienestar ofrecen a sus ciudadanos".

García-Margallo, que enmarcó la visita del rey a Brasil y Chile en la operación "Marca España" para relanzar la imagen del país en la actual coyuntura de dificultades económicas, descartó más viajes del rey a América antes de la cumbre de Cádiz, si bien precisó que, en estos meses, España hará visitas, al nivel que sea en cada caso, a todos los demás países de la Comunidad Iberoamericana.

El objetivo del Gobierno es que estén presentes en Cádiz todos los socios iberoamericanos, según recalcó el ministro, y, respecto a la presencia de Cristina Fernández en la cumbre quiso dejar claro que él desea "fervientemente" que el deshielo con Argentina se produzca antes de la cita de Cádiz, "respetando los intereses de España".

Tras la entrevista mantenida ayer con Rousseff y la que celebrará hoy en Santiago con el presidente chileno Sebastián Piñera, el rey tendrá, además, ocasión mañana de avanzar en los preparativos de Cádiz con los presidentes de México, Colombia y Perú, con quienes se encontrará en el observatorio de Paranal, en el norte de Chile, durante la sesión inaugural de la Cumbre de la Alianza del Pacífico.

Garantizar el éxito de la Cumbre Iberoamericana de Cádiz es uno de los objetivos del viaje a Brasil y Chile, según precisó García-Margallo, quien destacó que los mensajes de don Juan Carlos en esta gira reflejan el apoyo de España al euro y la necesidad de redefinir la UE en torno a la austeridad presupuestaria, la sostenibilidad de las finanzas y el crecimiento económico.