Mariela Castro, hija del presidente cubano, Raúl Castro, expresó hoy su apoyo a la reelección de Barack Obama y su confianza en que, con el apoyo adecuado, el mandatario estadounidense normalizará las relaciones con Cuba.

"Como ciudadana del mundo, a mi me gustaría (que ganase). Dentro de lo que hay, yo prefiero a Obama", dijo Castro en una entrevista con CNN Internacional que se emitirá hoy y de la que la cadena adelantó un extracto.

La sobrina de Fidel Castro, que cerró la semana pasada una visita a San Francisco y Nueva York que ha generado críticas tanto de políticos republicanos como de demócratas en EE.UU., expresó su confianza en que las relaciones con Cuba mejorarían en un segundo mandato del presidente estadounidense.

"Yo creo que Obama es un hombre justo", aseguró, preguntada por la posibilidad de una mayor apertura hacia Cuba e incluso el cese del embargo económico. "Y Obama necesita más apoyo para poder tomar estas decisiones", dijo.

"Si Obama contara con el completo apoyo del pueblo estadounidense, podríamos normalizar las relaciones, podríamos tener mejores relaciones que las que tuvimos con el presidente (Jimmy) Carter", añadió.

Durante la presidencia de Carter (1977-1981) se crearon las oficinas de intereses estadounidense y cubana en los respectivos países, y el exmandatario ha llegado incluso a expresar su oposición a la política de embargo.

En su visita a San Francisco, donde habló de diversidad sexual en un simposio sobre América Latina de cara al tercer centenario de su independencia, Mariela Castro Espín ya expresó su apoyo a Obama en las elecciones de noviembre en Estados Unidos, donde buscará la reelección frente al candidato republicano Mitt Romney.

"Si fuera ciudadana estadounidense, votaría a Obama para presidente", dijo según la prensa local la hija de Raúl Castro, que es directora del Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba (Cenesex) y ha aplaudido que el mandatario estadounidense se pronunciara a favor del matrimonio homosexual.

Aunque la concesión de un visado a Castro Espín inundó de quejas las oficinas del Departamento de Estado, la activista cubana ha logrado llenar varios auditorios en Estados Unidos, donde no ha dudado en afirmar que mira "críticamente" la realidad de la isla y cree que el proceso electoral podría ser "más democrático todavía".