Vicente Fox, el político que sacó de la presidencia al Partido Revolucionario Institucional (PRI) tras siete décadas de gobiernos continuos, desató una tormenta política al hacer llamados a apoyar a esa fuerza en caso de que gane los próximos comicios presidenciales.

"Debemos de cerrar filas atrás de quien vaya a ganar. No sé en este momento quién vaya a ganar, pero ya es claro que se perfila un ganador", dijo el domingo a periodistas el ex presidente Fox, momentos después de señalar que las encuestas muestran en primer lugar al candidato del PRI, Enrique Peña Nieto.

La declaración del ex presidente (2000-2006) generó la molestia del oficialista Partido de Acción Nacional (PAN), que lo llevó al poder y cuya candidata presidencial Josefina Vázquez Mota disputa el segundo lugar de la intención de voto, según varias encuestas.

El líder nacional del Partido, Gustavo Madero, dijo el lunes en entrevista a MVS Radio que los comentarios de Fox lo dejaron "muy sorprendido, muy desconcertado".

Vázquez Mota, quien fue parte del gabinete de Fox como secretaria de Desarrollo Social, rechazó los comentarios. "El (Fox) dice que aunque regresen los autoritarios, como ya tenemos democracia, no importa. Me parece un absoluto contrasentido", comentó la candidata del PAN ante la pregunta de un estudiante durante un foro con estudiantes en la Universidad Iberoamericana

"Con todo respeto, se equivoca Vicente Fox... ese México autoritario no puede volver a la vida del país", añadió.

Los mexicanos están convocados el 1 de julio a las urnas para elegir al nuevo presidente de México y renovar la totalidad del Congreso, integrado por la Cámara de Diputados y el Senado.

Prácticamente en la totalidad de las encuestas aparece en el primer lugar de las preferencias el candidato del PRI, un partido que gobernó el país de manera ininterrumpida de 1929 hasta el 2000.

La semana pasada el diario Reforma divulgó una encuesta propia en la que ubicaba en segundo lugar al candidato izquierdista Andrés Manuel López Obrador y a escasos tres puntos porcentuales detrás de Peña Nieto.

Sin embargo, otros sondeos ponen aún en dos dígitos la ventaja del aspirante del PRI frente a López Obrador y Vázquez Mota.

Los comentarios de Fox también generaron reacciones del izquierdista López Obrador, quien consideró "una canallada" la actitud del ex presidente.

"No es posible que regatee el apoyo a su candidata, a la candidata de su partido, y que ahora de manera oportunista esté apoyando a Peña Nieto", señaló.

Fox llegó a la presidencia en el 2000 con un discurso de combatir a la corrupción y el autoritarismo, dos cosas que a su juicio y de varios críticos representó el PRI durante las siete décadas en las que mantuvo el poder.

"No debemos tener miedo a que va a regresar el autoritarismo. Esa es una farsa", dijo Fox. "Hoy hay una auténtica división de poderes... hoy tenemos estructuras democráticas".

Para el líder del PAN, sin embargo, este tipo de comentarios va en contra de "mucho (de) lo que él estuvo promoviendo y enarbolando".

Madero dijo que "esta es una actitud que mantuvo a México postrado todo el siglo pasado a siete décadas de autoritarismo".

En la actual campaña presidencial, el PAN ha sostenido que un triunfo del PRI en la presidencia representaría el retorno del autoritarismo y prácticas corruptas.

Fox ya había provocado molestia al interior del PAN por declaraciones hechas en el pasado, como al sugerir que el gobierno debería considerar una especie de pacto o acuerdo con los grupos del narcotráfico.

Por décadas, los ex presidentes de México solían alejarse de los reflectores públicos y evitaban hacer comentarios políticos tras dejar el poder, aunque en la década de 1990 comenzó a cambiar conforme el PRI iniciaba un proceso de debilitamiento y aumentaban la independencia de algunas instituciones.

Fox ha sido, sin embargo, uno de los ex mandatarios que se ha mantenido en la escena pública y opina de diversos temas.

"No me ayudes compadre", le pidió Madero al ex presidente.

Interrogado si el PAN consideraría analizar la expulsión de Fox del partido, Madero dijo que ahora están concentrados en los comicios del 1 de julio y que después de la elección analizarán el caso del ex presidente.