El índice principal de los mercados de valores de China eludió a los censores nacionales de internet el lunes, cuando pareció conmemorar el 23er aniversario de la represión en la Plaza de Tiananmen contra un nutrido grupo de manifestantes que pedían democracia.

Entonces, algunos internautas empezaron a comentar sobre la naturaleza "mágica" de la bolsa y cuando intervinieron los censores, algunos lectores se quejaron de que ni siquiera pudieran hablar del mercado de valores en línea.

En una insólita coincidencia que seguramente fue inaceptable para los gobernantes comunistas de China, el indicador disminuyó 64,89 puntos el lunes y terminó con una cifra que corresponde con los números del 4 de junio de 1989, cuando las autoridades sofocaron la manifestación en el corazón de Beijing.

En el animado mundo de los microblogs en China, la expresión "Indice Compuesto de Shanghai" pronto ingresó a las muchas palabras bloqueadas por los censores.

En otro giro extraño, el índice abrió el lunes en los 2.346,98 puntos. La cifra fue interpretada como el 23 aniversario del 4 de junio de 1989, si se lee de derecha a izquierda, como se lee en idioma chino.

La conversación en público de la violenta dispersión de la manifestación en Tiananmen, hecho que fue calificado por el Partido Comunista como un "desorden contrarrevolucionario", sigue siendo un tema tabú. Varios analistas se negaron a pronunciarse sobre los números del indicador bursátil.

Tampoco estuvieron disponibles directivos de la Bolsa de Valores de Shanghai para abordar el asunto.

En el popular microblog Sina fueron bloqueadas las búsquedas con las palabras de "junio 4", 64.89", "mercado de valores" e "Indice Compuesto de Shanghai".

Como respuesta a esas búsquedas aparecía el mensaje: "De acuerdo con la ley esas palabras no pueden ser mostradas".

En Beijing, el aniversario pasó sin ninguna señal importante de protesta. La portada del periódico del Partido Comunista, el Diario del Pueblo, pregonó el "desarrollo estable y rápido de la economía china: avanzando para ser la número dos del mundo".

La refriega desatada cuando los soldados intervinieron en Beijing para desalojar a la Plaza de Tiananmen dejó al parecer cientos de muertos. En respuesta a la violencia en la capital, brotaron manifestaciones en más de 180 ciudades y en algunos casos fueron sofocadas violentamente.

El gobierno nunca ha presentado una cifra creíble del número de las víctimas ni de los detenidos en la campaña represiva en general.

El vocero de la cancillería, Liu Weimin, fue consultado en una rueda regular de prensa si el gobierno había cambiado de posición sobre el "asunto del 4 de junio". El portavoz contestó: "Me acabo de enterar que usted haría esa pregunta".

"El caso político que usted mencionó fue concluido hace mucho por el partido gobernante y el gobierno", dijo Weimin al rechazar el llamado del gobierno de Estados Unidos a una reconsideración de la posición del Partido Comunista al calificarlo de una "brusca interferencia en los asuntos internos de China".